El 9 de marzo de 2024 se realizó en la Casona Cultural Aquiles Nazoa, en Caracas, un montaje escénico dedicado a la artista circense venez...
Contexto del homenaje y desarrollo del montaje
La actividad se llevó a cabo en los espacios de la Casona Cultural Aquiles Nazoa, recinto que ha sido sede de diversas propuestas escénicas vinculadas a la formación artística y la memoria cultural. El montaje Julieta Crónica Póstuma se estructuró como una obra de pantomima que reconstruyó episodios asociados a la vida y obra de Julieta Hernández, destacada por su participación en proyectos circenses y comunitarios dentro y fuera de Venezuela.
El espectáculo integró comedia física, gestualidad y recursos visuales que permitieron representar situaciones vinculadas al trabajo artístico de Hernández. La puesta en escena utilizó elementos simbólicos como el periódico, la bicicleta y el cuatro, objetos asociados a la estética y narrativa de la artista.
Interpretación escénica de Carlos Rivero y Varinia Arraiz
Los actores Carlos Rivero y Varinia Arraiz desarrollaron una propuesta basada en técnicas de pantomima clásica y contemporánea. Rivero interpretó a un personaje cuya interacción con un periódico generó secuencias humorísticas y dinámicas con el público. Arraiz, por su parte, incorporó gestualidad y desplazamientos que permitieron construir una narrativa visual centrada en la figura de Julieta Hernández.
La transformación de Arraiz en la payasa Jujuba constituyó uno de los momentos centrales del montaje. La caracterización incluyó maquillaje, vestuario y elementos escénicos que reforzaron la conexión con la artista homenajeada. La secuencia incorporó una pieza musical en ritmo de bossa nova, utilizada como recurso para integrar elementos brasileños vinculados a la trayectoria internacional de Hernández.
Participación del público y dinámica del espectáculo
El público asistente, conformado por niñas, niños y adultos, participó activamente en las dinámicas propuestas por los intérpretes. La interacción directa permitió integrar elementos lúdicos y pedagógicos, característicos del trabajo artístico de Julieta Hernández. La obra incluyó juegos escénicos, secuencias improvisadas y momentos de participación guiada.
La estructura del montaje permitió que los asistentes se vincularan emocionalmente con la narrativa, especialmente durante la secuencia final, en la que se representó un acto simbólico de despedida mediante el uso de globos imaginarios y gestualidad ascendente.
Presencia institucional y acompañamiento técnico
El evento contó con la presencia de la directora de la Casona Cultural Aquiles Nazoa, Berenice Del Moral, quien acompañó el desarrollo de la actividad junto a su equipo de trabajo. El personal técnico del recinto facilitó la iluminación, el sonido y la logística necesaria para la puesta en escena.
La participación institucional permitió consolidar el homenaje como parte de la programación cultural del espacio, orientada a promover actividades vinculadas a la memoria artística y al reconocimiento de figuras destacadas del ámbito cultural venezolano.
Testimonio de producción y proceso creativo
En entrevista, Yairelys Batista, asistente de producción del montaje, explicó que la obra fue concebida como un ejercicio de memoria escénica orientado a destacar la trayectoria de Julieta Hernández. Señaló que el proceso creativo implicó investigación documental, diseño de secuencias gestuales y adaptación de elementos simbólicos asociados a la artista.
Batista destacó que la producción requirió coordinación entre maquillaje, vestuario, utilería y diseño sonoro, con el objetivo de construir una narrativa visual coherente y accesible para públicos de distintas edades.
Elementos simbólicos y construcción narrativa
El montaje integró objetos y recursos escénicos vinculados a la trayectoria de Hernández, entre ellos la bicicleta, el cuatro y elementos circenses. Estos objetos fueron utilizados como dispositivos narrativos que permitieron representar episodios asociados a la vida de la artista.
La obra incorporó también un poema dedicado a Julieta Hernández, interpretado mediante técnicas de fonomímica y gestualidad. Esta secuencia constituyó el cierre del montaje y permitió reforzar el carácter conmemorativo del homenaje.
Impacto cultural y valor del homenaje
El homenaje realizado en la Casona Cultural Aquiles Nazoa permitió visibilizar la trayectoria de Julieta Hernández como figura del arte circense venezolano. Su trabajo en proyectos comunitarios, actividades infantiles y propuestas escénicas ha sido documentado en distintos espacios culturales del país y del extranjero.
La actividad evidenció la importancia de promover iniciativas que integren memoria histórica, arte escénico y participación comunitaria. El montaje destacó la capacidad del arte silente para transmitir narrativas complejas mediante gestualidad, ritmo y composición visual.
Conclusión
El montaje Julieta Crónica Póstuma, presentado en la Casona Cultural Aquiles Nazoa, se consolidó como un homenaje escénico que integró pantomima, música y elementos simbólicos para rendir tributo a la artista circense Julieta Hernández. La propuesta evidenció la capacidad del arte silente para construir narrativas con alto valor cultural y permitió reforzar la memoria colectiva en torno a una figura destacada del ámbito artístico nacional. El análisis del evento demuestra la importancia de promover actividades que preserven la trayectoria de artistas venezolanos mediante formatos escénicos contemporáneos.