El 2 de febrero de 2024 se presentó en la Casona Cultural Aquiles Nazoa, en Caracas, el grupo musical Entre Panas Ñákata con un concierto ...
El 2 de febrero de 2024 se presentó en la Casona Cultural Aquiles Nazoa, en Caracas, el grupo musical Entre Panas Ñákata con un concierto titulado De lo Tradicional al Ritmo Orquídea, Rumba, Guaracha y Tambor. La actividad se realizó en el marco de la exposición Bordadas con un Mismo Hilo, homenaje a Zobeyda Jiménez, y reunió a más de 500 asistentes que disfrutaron de un repertorio de música tradicional venezolana.
Repertorio y homenaje
El concierto incluyó piezas de gran trascendencia histórica como Carmen la que contaba 16 años, La guachimana, Agua fresca, Canta y baila joropo, El ermitaño y Pa’ que cante el gallo. Estas interpretaciones revivieron la guaracha y el merengue caraqueño, géneros que forman parte de la identidad musical de la capital. La actividad se enmarcó en el homenaje a Zobeyda Jiménez, destacada cultora de la tradición textil y musical venezolana.
La directora de la Casona Cultural Aquiles Nazoa, Berenice del Moral, acompañó la actividad junto a su equipo de trabajo, reforzando el carácter institucional del evento.
Origen del proyecto Ñákata
El proyecto Ñákata se origina de la música Ña, creada por Hugo Blanco en la década de 1960 y proyectada en la voz de Simón Díaz con temas como Súper Bloque. Blanco consolidó este ritmo similar a la guaracha con piezas como Moliendo Café y el Arpa Bailable, que alcanzaron reconocimiento internacional. Ñákata surge como vertiente de la agrupación Amarre, producida por William García en los años 90, con el objetivo de proyectar la música tradicional venezolana hacia nuevos públicos.
Desde hace cuatro años, William García ha trabajado en la consolidación del proyecto con arreglos propios y la participación de músicos de trayectoria nacional e internacional.
Entrevista con William García
En entrevista, William García expresó su satisfacción por presentarse en la Casona Cultural Aquiles Nazoa y señaló que eligieron el merengue caraqueño como pieza principal en reconocimiento a la ciudad capital. García destacó que, aunque no son caraqueños, Caracas los ha recibido con los brazos abiertos, lo que motivó el tributo a la ciudad mediante su música.
El director explicó que el proyecto busca preservar la música antañona venezolana y proyectarla hacia nuevas generaciones, integrando tradición y modernidad en cada presentación.
Integrantes y producción musical
Entre Panas Ñákata cuenta con músicos de reconocida trayectoria nacional e internacional. El grupo está conformado por voces solistas como Karlha González, José Ángel Pérez y William García. Los coros incluyen a Marco Mayaudon, Arnaldo Sánchez y otros intérpretes. Los músicos abarcan instrumentos como violines, piano, teclado, timbal, congas, caja colombiana, baby bass, cuatro, güira y maracas.
La producción musical ha sido desarrollada por William García bajo la denominación Entre Panas desde hace 15 años, con más de 250 producciones discográficas junto a artistas reconocidos. El tema promocional Los Dos Gavilanes forma parte de su repertorio más reciente y ha tenido buena aceptación en plataformas digitales.
Impacto cultural y social
La presentación de Entre Panas Ñákata en la Casona Cultural Aquiles Nazoa reafirmó el valor de la música tradicional como herramienta de preservación cultural. La actividad permitió difundir géneros como la guaracha y el merengue caraqueño, fortaleciendo la identidad musical de la capital y promoviendo la integración comunitaria mediante el arte.
El evento también contribuyó al desarrollo de competencias blandas en los jóvenes músicos participantes, como trabajo en equipo, liderazgo y creatividad, aplicadas en un contexto artístico y cultural. Estas dinámicas refuerzan el papel de la música como herramienta de formación integral.
Conclusión
El concierto de Entre Panas Ñákata en la Casona Cultural Aquiles Nazoa consolidó un modelo de gestión cultural que integra tradición y modernidad en la música venezolana. La dirección de William García y la participación de músicos de trayectoria nacional e internacional permitieron revivir grandes éxitos antañones y fortalecer la identidad cultural de Caracas. El análisis del evento evidencia la importancia de apoyar iniciativas que preserven y proyecten la música tradicional en escenarios contemporáneos.