Hist贸rico Acuerdo petrolero entre Venezuela y EEUU a 25 a帽os

Caracas y Washington concretan una hist贸rica cooperaci贸n bilateral para la explotaci贸n de 17 campos estrat茅gicos, prometiendo $100.000 millo...


Un ejecutivo t茅cnico estadounidense y una ingeniera petrolera venezolana se dan la mano en una pasarela industrial del complejo Petropiar, rodeados por tuber铆as de hidrocarburos y un buque tanquero de fondo.
Caracas y Washington concretan una hist贸rica cooperaci贸n bilateral para la explotaci贸n de 17 campos estrat茅gicos, prometiendo $100.000 millones en inversi贸n privada y una recaudaci贸n de m谩s de $209.000 millones.


Formas de comercio bilateral y alianza petrolera Venezuela EEUU


El 31 de agosto de 2026, las relaciones comerciales y diplom谩ticas entre la Rep煤blica Bolivariana de Venezuela y los Estados Unidos de Am茅rica registraron un punto de inflexi贸n institucional con la formalizaci贸n de un nuevo esquema de cooperaci贸n petrolera. Las negociaciones encabezadas por la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Elo铆na Rodr铆guez G贸mez, y el presidente de los Estados Unidos de Am茅rica, Donald John Trump, desembocaron en un marco destinado a atraer capital privado para la rehabilitaci贸n y expansi贸n de campos petroleros venezolanos y aumentar el flujo de crudo hacia mercados internacionales.

La dimensi贸n del acuerdo se conoci贸 con mayor precisi贸n despu茅s de que la Casa Blanca publicara los detalles del convenio. Seg煤n Washington, las autoridades venezolanas otorgaron a North American Blue Energy Partners (NABEP) concesiones de 100 a帽os sobre 17 campos petroleros que contienen aproximadamente 65.000 millones de barriles de reservas probadas. El Gobierno estadounidense obtiene adem谩s derechos de participaci贸n y gobernanza en la estructura empresarial, mientras que el Departamento de Estado recibe derechos preferenciales de adquisici贸n sobre parte de la producci贸n.

Esta informaci贸n introduce una precisi贸n fundamental para comprender el acuerdo. El Gobierno venezolano ha presentado el entendimiento bilateral como un proyecto energ茅tico con una vigencia de 25 a帽os, mientras que la documentaci贸n divulgada por Washington establece concesiones de hasta 100 a帽os para NABEP sobre los 17 campos. Ambas cifras deben mantenerse diferenciadas hasta que se hagan p煤blicos todos los instrumentos contractuales y anexos jur铆dicos que permitan determinar exactamente el alcance de cada per铆odo.


Cronolog铆a de los acercamientos diplom谩ticos y firmas de acuerdos


Las conversaciones bilaterales de alto nivel se intensificaron durante el segundo trimestre del a帽o 2026 y culminaron inicialmente con los anuncios realizados a finales de agosto. El 28 de agosto de 2026, la administraci贸n de Donald Trump present贸 el entendimiento petrolero como un acuerdo hist贸rico destinado a reorganizar la explotaci贸n de una parte significativa de las reservas venezolanas. Posteriormente, la Casa Blanca public贸 una ficha t茅cnica que identific贸 a North American Blue Energy Partners como la empresa encargada del desarrollo de 17 campos petroleros.

Los 17 campos mencionados por Washington concentran aproximadamente 65.000 millones de barriles de reservas probadas. La Casa Blanca se帽ala que NABEP recibi贸 concesiones de 100 a帽os para esos activos y que la empresa proyecta inversiones de hasta 100.000 millones de d贸lares para ampliar la producci贸n y recuperar infraestructura petrolera. NABEP, por su parte, inform贸 que pretende elevar la producci贸n de sus activos venezolanos hasta superar el mill贸n de barriles diarios.

El Gobierno venezolano comunic贸 un horizonte diferente: un entendimiento energ茅tico bilateral de 25 a帽os y una meta de producci贸n superior a 1.500.000 barriles diarios. Esta diferencia de duraci贸n no debe ser presentada como una contradicci贸n autom谩tica, sino como un elemento contractual que requiere separar el acuerdo bilateral de 25 a帽os de las concesiones espec铆ficas de 100 a帽os atribuidas a NABEP. La documentaci贸n completa ser谩 determinante para establecer c贸mo se relacionan jur铆dicamente ambos per铆odos.

El 1 de septiembre de 2026, el secretario de Energ铆a de Estados Unidos, Chris Wright, lleg贸 a Venezuela para avanzar en la implementaci贸n de los acuerdos energ茅ticos. Su presencia en Caracas antecedi贸 a la jornada de firmas del 2 de septiembre y tuvo como objetivo coordinar la expansi贸n de la producci贸n petrolera y la modernizaci贸n de infraestructura energ茅tica venezolana.

El 2 de septiembre de 2026 se produjo en Caracas una nueva fase de formalizaci贸n. En presencia de Delcy Rodr铆guez y Chris Wright, Venezuela suscribi贸 acuerdos energ茅ticos con Chevron, Eni y GE Vernova. El acuerdo con Chevron actualiz贸 las condiciones de sus empresas mixtas en Venezuela y ampli贸 su posici贸n en la Faja Petrol铆fera del Orinoco, mientras que Eni obtuvo un contrato de 25 a帽os para desarrollar el campo Jun铆n 5. GE Vernova particip贸 en acuerdos destinados a la modernizaci贸n del sistema el茅ctrico venezolano.

La jornada del 2 de septiembre, por tanto, debe diferenciarse del anuncio inicial de finales de agosto. El proceso pas贸 de un acuerdo pol铆tico y empresarial de gran escala a la firma de instrumentos espec铆ficos con compa帽铆as internacionales, lo que permite observar ya proyectos concretos de inversi贸n y producci贸n.


Estructura impositiva y proyecciones de recaudaci贸n fiscal


El modelo financiero comunicado por el Gobierno venezolano establece una proyecci贸n de recaudaci贸n fiscal de aproximadamente 209.335 millones de d贸lares durante los primeros 25 a帽os. La estimaci贸n fue calculada utilizando como referencia un precio internacional de 65 d贸lares por barril de crudo venezolano Merey 16. Bajo esta proyecci贸n, cerca de 19 d贸lares por cada barril producido y vendido representar铆an ingresos fiscales para Venezuela.

Estas cifras deben ser entendidas como proyecciones y no como ingresos garantizados. El monto final depender谩 del volumen efectivo de producci贸n, el precio internacional del petr贸leo, los costos operativos, las condiciones contractuales, la estructura tributaria aplicable y la continuidad de las inversiones. La cifra de 209.335 millones de d贸lares tampoco significa que ese dinero haya ingresado ya al Tesoro Nacional.

La diferencia entre reservas, producci贸n e ingresos fiscales es esencial. Los 65.000 millones de barriles corresponden a reservas probadas asociadas a los activos incluidos en el acuerdo seg煤n las cifras divulgadas por Washington. No significa que esos barriles vayan a ser extra铆dos durante los primeros 25 a帽os ni que todos sean econ贸micamente recuperables bajo las mismas condiciones.

En las declaraciones oficiales difundidas por el Gobierno venezolano se se帽al贸 que los ingresos fiscales derivados del nuevo esquema ser铆an destinados a la reconstrucci贸n de infraestructura p煤blica, con 茅nfasis en salud, educaci贸n y servicios el茅ctricos. Esta promesa deber谩 evaluarse posteriormente mediante datos presupuestarios verificables que permitan determinar cu谩nto dinero fue efectivamente recaudado y cu谩l fue su destino.


Inversi贸n privada estadounidense y marco regulatorio de Washington


Desde Washington, la administraci贸n Trump present贸 el acuerdo como un mecanismo capaz de movilizar aproximadamente 100.000 millones de d贸lares de inversi贸n privada para la recuperaci贸n y expansi贸n de la industria petrolera venezolana. La Casa Blanca sostiene que la operaci贸n no representa un costo directo para los contribuyentes estadounidenses y que el objetivo consiste en ampliar la producci贸n, garantizar suministro energ茅tico y fortalecer la posici贸n de Estados Unidos en el hemisferio occidental.

North American Blue Energy Partners ocupa una posici贸n central dentro de este esquema. De acuerdo con la informaci贸n publicada por la Casa Blanca, NABEP recibi贸 concesiones de 100 a帽os para 17 campos con unos 65.000 millones de barriles de reservas probadas. Adem谩s, el Office of Strategic Capital del Departamento de Defensa estadounidense recibi贸 una participaci贸n accionaria del 35% en la empresa matriz de NABEP, mientras que el Departamento de Estado obtuvo el derecho de comprar hasta el 20% de la producci贸n a precio de costo y derechos preferenciales sobre parte de la producci贸n restante.

Este componente modifica sustancialmente la descripci贸n inicial del acuerdo. No se trata solamente de una corriente de inversi贸n privada extranjera en Venezuela. El dise帽o divulgado por Washington incorpora participaci贸n accionaria del Gobierno estadounidense, derechos de gobernanza y mecanismos preferenciales de adquisici贸n de crudo.

La ejecuci贸n de las operaciones estadounidenses tambi茅n requiere un marco regulatorio compatible con las sanciones y licencias de Washington. La Oficina de Control de Activos Extranjeros, OFAC, mantiene un papel central en la autorizaci贸n de actividades econ贸micas relacionadas con Venezuela. La evoluci贸n de las licencias ser谩 uno de los factores determinantes para establecer la continuidad y profundidad de las inversiones.

El desarrollo de los crudos extrapesados de la Faja del Orinoco requiere adem谩s infraestructura especializada, transporte, mejoradores, diluyentes y capacidad de refinaci贸n adecuada. Por esa raz贸n, la recuperaci贸n de la producci贸n no depende exclusivamente de disponer de reservas bajo tierra, sino de reconstruir una cadena industrial completa.


El mensaje publicado por Donald Trump en sus redes sociales respecto al acuerdo petrolero:


Under my direction, Secretary of State Marco Rubio, and Secretary of War Pete Hegseth, working closely with Highly Respected Interim President of Venezuela, Delcy Rodriguez, and, through a partnership with private business, have secured majority US control of more than 65 BILLION BARRELS of proven Oil Reserves in Venezuela. This will MORE THAN DOUBLE our proven reserves, and substantially lower Gas Prices for all Americans!

Traducci贸n al espa帽ol:


Bajo mi direcci贸n, el Secretario de Estado Marco Rubio y el Secretario de Guerra Pete Hegseth, trabajando en estrecha colaboraci贸n con la Muy Respetada Presidenta Interina de Venezuela, Delcy Rodr铆guez, y a trav茅s de una alianza con empresas privadas, han asegurado el control mayoritario de EE. UU. sobre m谩s de 65 MIL MILLONES DE BARRILES de reservas probadas de petr贸leo en Venezuela. Esto M脕S QUE DUPLICAR脕 nuestras reservas probadas y reducir谩 sustancialmente los precios de la gasolina para todos los estadounidenses.


La afirmaci贸n de que el acuerdo reducir谩 sustancialmente los precios de la gasolina en Estados Unidos constituye una expectativa pol铆tica de la administraci贸n Trump y no un resultado econ贸mico ya comprobado. El efecto sobre los precios depender谩 de la producci贸n efectiva venezolana, los costos de extracci贸n y transporte, las condiciones del mercado internacional y el comportamiento de la oferta y la demanda.


Soberan铆a jur铆dica y verificaci贸n del estatus de la documentaci贸n


En los pronunciamientos oficiales venezolanos, el Gobierno ha sostenido que la alianza comercial preserva la propiedad estatal sobre los recursos hidrocarbur铆feros del subsuelo y que las nuevas operaciones se desarrollan dentro del marco de la legislaci贸n venezolana sobre hidrocarburos.

La situaci贸n jur铆dica del acuerdo cambi贸 respecto de la versi贸n inicial de esta investigaci贸n. El 1 de septiembre se inform贸 que la Asamblea Nacional venezolana hab铆a aprobado el acuerdo petrolero relacionado con los 17 campos y las reservas estimadas en 65.000 millones de barriles. Posteriormente, el 2 de septiembre se produjo la firma de nuevos acuerdos energ茅ticos en Caracas. Por ello, ya no resulta correcto afirmar de manera general que el acuerdo se encuentra 煤nicamente pendiente de aprobaci贸n parlamentaria.

Sin embargo, la aprobaci贸n pol铆tica no sustituye la necesidad de examinar los contratos, anexos t茅cnicos, mecanismos de gobernanza y condiciones econ贸micas. Una investigaci贸n independiente debe diferenciar entre el anuncio pol铆tico, la aprobaci贸n institucional y la documentaci贸n contractual que establece las obligaciones concretas de cada parte.

La diferencia entre la vigencia de 25 a帽os comunicada por Venezuela y las concesiones de 100 a帽os descritas por Washington constituye precisamente uno de los aspectos que requieren mayor transparencia documental. La publicaci贸n de los instrumentos completos permitir铆a determinar qu茅 derechos tienen una duraci贸n de 25 a帽os, cu谩les pueden extenderse hasta 100 a帽os y bajo qu茅 condiciones.


Reconfiguraci贸n de las rutas de exportaci贸n en el mercado global


La nueva estructura comercial favorece una mayor orientaci贸n del petr贸leo venezolano hacia el mercado estadounidense. La proximidad geogr谩fica entre Venezuela y las refiner铆as de la costa del golfo de M茅xico constituye una ventaja log铆stica frente a rutas m谩s extensas hacia Asia.

El crudo pesado venezolano puede resultar particularmente compatible con determinadas refiner铆as estadounidenses dise帽adas para procesar mezclas pesadas. El aumento de los env铆os hacia Estados Unidos puede reducir tiempos de transporte y costos log铆sticos en comparaci贸n con operaciones dirigidas a mercados situados a miles de kil贸metros.

No obstante, el incremento de las exportaciones depender谩 de la recuperaci贸n efectiva de la infraestructura petrolera venezolana. Los oleoductos, instalaciones de producci贸n, sistemas de almacenamiento, terminales mar铆timos, plantas de procesamiento y disponibilidad de diluyentes constituyen elementos indispensables para convertir las reservas en barriles comercializables.

La ejecuci贸n de los acuerdos, por tanto, establece un nuevo escenario para el mercado energ茅tico hemisf茅rico, pero su resultado depender谩 de la capacidad de Venezuela y sus socios para recuperar producci贸n de manera sostenida.


Mensaje oficial difundido por la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodr铆guez, tras anunciarse la alianza energ茅tica:


> Agradezco altamente al Presidente de los Estados Unidos de Am茅rica, Donald Trump, as铆 como al Secretario de Estado, Marco Rubio, y al Gobierno estadounidense por su disposici贸n en el desarrollo de este acuerdo.

> Este hist贸rico entendimiento energ茅tico tendr谩 una vigencia de 25 a帽os y facilitar谩 un importante flujo de inversiones orientadas a la recuperaci贸n y modernizaci贸n de la infraestructura estrat茅gica de nuestra industria petrolera. El convenio se traduce en la proyecci贸n de m谩s de 209.000 millones de d贸lares en tributos fiscales para el Estado venezolano, lo que significa que por cada barril producido y vendido, cerca de 19 d贸lares ingresar谩n directamente a nuestro pa铆s para apalancar la reconstrucci贸n del sistema p煤blico de salud, educativo y de servicios.

> Bajo los t茅rminos suscritos, Venezuela preservar谩 en todo momento su soberan铆a y la propiedad inalienable sobre sus recursos hidrocarbur铆feros. Por eso, escogimos el camino de la diplomacia con los Estados Unidos de Am茅rica, para transformar nuestras diferencias en cooperaci贸n. Ese es el compromiso de todos, una Venezuela que renace para mejorar la vida de cada venezolano.


Por su parte el l铆der opositor Edmundo Gonz谩lez Urrutia se pronunci贸 sobre el acuerdo petrolero alcanzado entre la administraci贸n venezolana y el gobierno de Estados Unidos.

  • Fecha de la declaraci贸n: El pronunciamiento fue realizado el domingo 30 de agosto de 2026.
  • Medio y forma: Fue publicado en formato de comunicado/mensaje p煤blico a trav茅s de sus canales digitales.
  • Contenido principal: Cuestion贸 si los grandes vol煤menes de producci贸n y las elevadas cifras financieras se traducir谩n en un beneficio real para la poblaci贸n. Su planteamiento central fue que el aumento de los ingresos petroleros no garantiza por s铆 mismo que los recursos lleguen efectivamente a la poblaci贸n.


Clarificaci贸n t茅cnica sobre reservas y metas de producci贸n real


Aunque los anuncios gubernamentales de Estados Unidos aluden a aproximadamente 65.000 millones de barriles de reservas probadas, existe una distinci贸n t茅cnica fundamental entre el volumen de reservas y la producci贸n efectiva. Las reservas probadas representan vol煤menes cuya existencia y recuperaci贸n bajo determinadas condiciones han sido evaluadas t茅cnicamente; no equivalen autom谩ticamente a barriles que ser谩n extra铆dos en un per铆odo determinado.

La estimaci贸n incluida en la versi贸n anterior de esta investigaci贸n, seg煤n la cual podr铆an producirse aproximadamente 11.000 millones de barriles durante 25 a帽os, debe ser presentada con cautela. Si se utilizara una producci贸n constante de 1,2 millones de barriles diarios durante 25 a帽os, el resultado matem谩tico ser铆a cercano a 10.950 millones de barriles. Pero la meta anunciada por Venezuela supera 1,5 millones de barriles diarios y se plantea como un objetivo que tomar铆a a帽os alcanzar. Por ello, no existe fundamento suficiente para presentar los 11.000 millones como una producci贸n contractual garantizada.

Adem谩s, NABEP ha planteado una meta diferente, superior a 1 mill贸n de barriles diarios, mientras Chevron proyecta elevar su propia producci贸n venezolana hasta aproximadamente 600.000 barriles diarios durante los pr贸ximos cinco a帽os. Estas metas corresponden a proyectos y operadores distintos y no deben sumarse autom谩ticamente sin conocer sus respectivos per铆metros contractuales.


Impacto macroecon贸mico en la estabilidad cambiaria e inflaci贸n


La inversi贸n anunciada de hasta 100.000 millones de d贸lares representa una magnitud significativa para la econom铆a venezolana, pero no debe describirse como una inyecci贸n directa e inmediata de 100.000 millones de d贸lares al sistema cambiario. La cifra corresponde a una inversi贸n proyectada para el desarrollo de infraestructura y operaciones petroleras durante un per铆odo prolongado.

El efecto sobre el tipo de cambio, la inflaci贸n y las cuentas externas depender谩 del ritmo real de desembolso, de cu谩nto capital ingrese efectivamente al pa铆s, de cu谩nto se destine a bienes y servicios importados, de los ingresos derivados de las exportaciones y de la pol铆tica econ贸mica aplicada por las autoridades venezolanas.

Una expansi贸n sostenida de la producci贸n petrolera podr铆a aumentar las exportaciones y los ingresos fiscales, pero no existe base suficiente para afirmar que el acuerdo producir谩 por s铆 solo una estabilizaci贸n cambiaria o una reducci贸n inmediata de la inflaci贸n. Estos efectos deber谩n medirse posteriormente con indicadores econ贸micos verificables.


Contexto hist贸rico comparativo del r茅gimen concesionario


La estructura fiscal del nuevo modelo debe analizarse dentro de la evoluci贸n hist贸rica del r茅gimen petrolero venezolano. La comparaci贸n con la Apertura Petrolera de los a帽os noventa, las reformas posteriores y los diferentes modelos de empresas mixtas permite comprender que Venezuela ha utilizado distintos niveles de participaci贸n estatal, regal铆as, impuestos y control operativo a lo largo de las 煤ltimas d茅cadas.

Sin embargo, cualquier comparaci贸n precisa con porcentajes hist贸ricos debe distinguir entre regal铆as, Impuesto Sobre la Renta, participaci贸n accionaria, impuestos especiales y otros mecanismos de captura de renta petrolera. No es metodol贸gicamente correcto comparar una sola tasa de regal铆a de un per铆odo con la carga fiscal total de otro.

El nuevo acuerdo debe evaluarse, por tanto, mediante el concepto de Government Take, que permite analizar de manera conjunta la proporci贸n de los ingresos del proyecto que termina en manos del Estado mediante impuestos, regal铆as, dividendos y otros mecanismos fiscales.


Alineaci贸n con los est谩ndares internacionales de crudos no convencionales


El desarrollo de los crudos extrapesados de la Faja del Orinoco presenta desaf铆os t茅cnicos que requieren inversiones de capital intensivas. La extracci贸n, transporte, tratamiento y comercializaci贸n de estos hidrocarburos dependen de infraestructura especializada y de condiciones econ贸micas capaces de compensar los costos de desarrollo.

Los incentivos fiscales y contractuales pueden utilizarse internacionalmente para atraer inversiones hacia proyectos con elevados costos iniciales o riesgos t茅cnicos. Sin embargo, la comparaci贸n con Canad谩, Estados Unidos, Colombia o Argentina debe hacerse proyecto por proyecto, porque los reg铆menes fiscales, caracter铆sticas geol贸gicas, costos de operaci贸n y estructuras de propiedad son diferentes.

En Venezuela, el elemento central ser谩 determinar si los incentivos ofrecidos consiguen atraer el capital necesario sin reducir de manera desproporcionada la participaci贸n econ贸mica del Estado sobre la renta petrolera.


Determinantes geopol铆ticos: seguridad energ茅tica y reconfiguraci贸n del mercado


El cambio de postura de Washington responde tambi茅n a una estrategia energ茅tica y geopol铆tica m谩s amplia. La administraci贸n Trump presenta el acuerdo como un mecanismo para ampliar el suministro de petr贸leo en el hemisferio occidental, reducir la dependencia de proveedores considerados estrat茅gicamente adversarios y asegurar acceso preferencial a crudo venezolano.

La Casa Blanca ha definido el acuerdo como una operaci贸n destinada a ampliar el dominio energ茅tico estadounidense y aumentar el suministro de petr贸leo. Tambi茅n sostiene que el esquema permitir谩 atraer inversi贸n privada y contribuir a la reconstrucci贸n econ贸mica venezolana.

El factor geopol铆tico adquiere especial importancia porque el acuerdo modifica la posici贸n de Venezuela dentro de la competencia energ茅tica internacional. Durante a帽os, empresas y capitales de distintos pa铆ses han participado en el sector venezolano. El nuevo esquema aumenta significativamente la influencia estadounidense sobre una parte de los activos petroleros incluidos en el convenio.

Por ello, la evoluci贸n de la relaci贸n con China, Rusia, India y otros compradores e inversores ser谩 uno de los aspectos que deber谩n seguirse durante los pr贸ximos a帽os.


Las declaraciones emitidas por el Secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio, con relaci贸n al acuerdo energ茅tico alcanzado entre la administraci贸n de la Casa Blanca y el gobierno venezolano:


1. Fecha y Medio de la Declaraci贸n


  • Fecha: Viernes 28 de agosto de 2026.
  • Canal: Publicaciones oficiales y declaraciones difundidas por el Departamento de Estado de los Estados Unidos.

2. Contenido de la declaraci贸n


"It demonstrates how President Trump's bold foreign policy is driving America First wins: securing stable reserves and low-cost oil in our Hemisphere and lowering gas prices here at home. For the Venezuelan people, it will attract nearly $100 billion in private investment, support thousands of good-paying jobs, and fuel the rebuilding of Venezuela's economy."


Traducci贸n:


"Demuestra c贸mo la audaz pol铆tica exterior del Presidente Trump est谩 impulsando victorias bajo el principio de 'Estados Unidos Primero': asegurando reservas estables y petr贸leo de bajo costo en nuestro hemisferio y reduciendo los precios de la gasolina aqu铆 en casa. Para el pueblo venezolano, atraer谩 casi 100 mil millones de d贸lares en inversi贸n privada, respaldar谩 miles de empleos bien remunerados e impulsar谩 la reconstrucci贸n de la econom铆a de Venezuela."


3. Puntos Clave de su Pronunciamiento


  • Inversi贸n Privada Estimada: La administraci贸n estadounidense calcul贸 una inversi贸n cercana a los 100.000 millones de d贸lares para infraestructura y expansi贸n energ茅tica venezolana.
  • Impacto Bilateral: Washington sostiene que el acuerdo permitir谩 generar actividad econ贸mica, empleos y recuperaci贸n de infraestructura en Venezuela.
  • Alineaci贸n con la Doctrina "America First": La Casa Blanca presenta el convenio como un instrumento para asegurar reservas y suministro energ茅tico favorable a los intereses estadounidenses.
  • Participaci贸n estadounidense: El acuerdo divulgado por Washington contempla una participaci贸n del 35% del Gobierno estadounidense en la empresa matriz de NABEP y derechos preferenciales de compra sobre parte de la producci贸n.


Despliegue operativo e inspecci贸n en campo de la delegaci贸n estadounidense



El 1 de septiembre de 2026, el proceso de cooperaci贸n bilateral alcanz贸 una nueva fase con el arribo a Venezuela del secretario de Energ铆a de los Estados Unidos, Chris Wright. Su visita estuvo vinculada a la implementaci贸n de los acuerdos energ茅ticos y a la coordinaci贸n de nuevas inversiones en el sector petrolero y el茅ctrico venezolano.

El 2 de septiembre, Wright particip贸 en Caracas en la supervisi贸n de la firma de nuevos acuerdos con compa帽铆as internacionales. Venezuela y Chevron actualizaron las condiciones de sus empresas conjuntas Petrobosc谩n, Petropiar y PetroIndependencia, mientras que Chevron obtuvo nuevas 谩reas en la Faja del Orinoco. La empresa anunci贸 una inversi贸n superior a 7.000 millones de d贸lares durante los pr贸ximos cinco a帽os y una meta de producci贸n cercana a 600.000 barriles diarios.

Ese mismo d铆a, Eni suscribi贸 un contrato de 25 a帽os para desarrollar el campo Jun铆n 5. La firma italiana se incorpor贸 as铆 a la nueva fase de expansi贸n petrolera venezolana junto con Chevron y otros operadores internacionales.

Los acuerdos tambi茅n incluyeron a GE Vernova, cuya participaci贸n est谩 vinculada a la modernizaci贸n de la infraestructura el茅ctrica venezolana. Esta dimensi贸n es relevante porque la recuperaci贸n de la producci贸n petrolera depende no solamente de pozos y oleoductos, sino tambi茅n de la disponibilidad de energ铆a el茅ctrica confiable para las instalaciones industriales.

La jornada del 2 de septiembre confirm贸, por tanto, que el acuerdo anunciado a finales de agosto comenz贸 a traducirse en contratos y compromisos empresariales espec铆ficos. El alcance definitivo de estos instrumentos deber谩 evaluarse conforme se hagan p煤blicos sus t茅rminos econ贸micos y jur铆dicos.

Consideraciones Finales



La evoluci贸n de este esquema comercial ya no se encuentra 煤nicamente en la fase de negociaci贸n. Entre el 1 y el 2 de septiembre de 2026 se produjo una transici贸n hacia la aprobaci贸n institucional y la firma de acuerdos empresariales concretos. La Asamblea Nacional venezolana aprob贸 el acuerdo petrolero y, posteriormente, se formalizaron en Caracas nuevos convenios con Chevron, Eni y GE Vernova.

Sin embargo, el car谩cter hist贸rico atribuido al acuerdo no puede medirse 煤nicamente por el volumen de reservas involucradas. Los 65.000 millones de barriles constituyen reservas probadas asociadas a los campos identificados, pero la magnitud econ贸mica real depender谩 de cu谩nto petr贸leo pueda producirse, cu谩nto capital sea efectivamente desembolsado y cu谩nto ingreso fiscal llegue finalmente al Estado venezolano.

Tambi茅n debe mantenerse la diferencia entre los 25 a帽os comunicados por el Gobierno venezolano para el entendimiento energ茅tico y las concesiones de 100 a帽os atribuidas por Washington a NABEP. Esta diferencia es uno de los principales asuntos que requieren documentaci贸n p煤blica para que pueda establecerse con precisi贸n el alcance temporal y jur铆dico de cada instrumento.

La inversi贸n anunciada de hasta 100.000 millones de d贸lares tampoco debe interpretarse como un desembolso inmediato. Ser谩 necesario observar a帽o por a帽o cu谩nto capital se invierte, qu茅 infraestructura se recupera, cu谩ntos pozos vuelven a producir, cu谩l es el incremento real de las exportaciones y cu谩nto dinero ingresa efectivamente al Estado.

El acuerdo con Chevron aporta uno de los primeros indicadores concretos de esta nueva etapa: la empresa anunci贸 m谩s de 7.000 millones de d贸lares de inversi贸n durante cinco a帽os y una meta de aproximadamente 600.000 barriles diarios. Eni, por su parte, suscribi贸 un contrato de 25 a帽os para Jun铆n 5. Estos compromisos permiten comenzar a diferenciar las proyecciones generales del acuerdo de los proyectos empresariales con objetivos espec铆ficos.

El verdadero resultado econ贸mico del acuerdo deber谩 medirse mediante indicadores verificables: inversi贸n efectivamente ejecutada, producci贸n diaria adicional, exportaciones, ingresos fiscales, recuperaci贸n de infraestructura, empleo generado, participaci贸n de proveedores venezolanos y destino comprobable de los recursos p煤blicos.

La firma del 2 de septiembre de 2026 constituye, en consecuencia, un punto de transici贸n. El anuncio pol铆tico ya fue seguido por decisiones institucionales y contratos empresariales. La siguiente etapa ser谩 comprobar si las inversiones prometidas se convierten en producci贸n petrolera sostenible y si esa producci贸n se traduce en ingresos p煤blicos, recuperaci贸n de servicios e impacto econ贸mico verificable para Venezuela.

Anexo de actualizaci贸n: la firma del acuerdo petrolero en Caracas el 2 de septiembre de 2026


La investigaci贸n debe registrar el 2 de septiembre de 2026 como una fecha central en la evoluci贸n del acuerdo petrolero entre Venezuela y Estados Unidos. Ese d铆a, en Caracas, el secretario de Energ铆a de Estados Unidos, Chris Wright, y la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodr铆guez, participaron en una jornada de firma de acuerdos energ茅ticos con compa帽铆as internacionales. La ceremonia confirm贸 que el proceso anunciado a finales de agosto hab铆a avanzado desde la fase de presentaci贸n pol铆tica hacia la formalizaci贸n de contratos y proyectos concretos.

La jornada incluy贸 acuerdos con Chevron, Eni y GE Vernova. Chevron actualiz贸 las condiciones de sus empresas mixtas en Venezuela y ampli贸 sus 谩reas de operaci贸n en la Faja Petrol铆fera del Orinoco. La compa帽铆a anunci贸 m谩s de 7.000 millones de d贸lares de inversi贸n durante cinco a帽os y una meta de producci贸n de aproximadamente 600.000 barriles diarios. Eni, por su parte, suscribi贸 un contrato de 25 a帽os para el desarrollo del campo Jun铆n 5.

La informaci贸n difundida por Washington tambi茅n permite establecer con mayor precisi贸n la estructura de NABEP. La empresa recibi贸 concesiones de 100 a帽os sobre 17 campos que, seg煤n la Casa Blanca, concentran aproximadamente 65.000 millones de barriles de reservas probadas. El Gobierno estadounidense obtuvo una participaci贸n del 35% en la empresa matriz mediante el Office of Strategic Capital del Departamento de Defensa, adem谩s de derechos de gobernanza y un mecanismo de compra preferencial de producci贸n.

La diferencia entre los 25 a帽os comunicados por Venezuela y los 100 a帽os se帽alados por Washington debe permanecer expl铆cita. Los 25 a帽os est谩n asociados al entendimiento energ茅tico y a determinadas proyecciones fiscales venezolanas, mientras que los 100 a帽os corresponden, seg煤n la documentaci贸n estadounidense, a las concesiones concedidas a NABEP para los 17 campos. Sin los contratos completos no resulta metodol贸gicamente correcto afirmar que todo el acuerdo bilateral tiene una duraci贸n uniforme de 100 a帽os o, en sentido contrario, que todos sus instrumentos terminan a los 25 a帽os.

Otro aspecto que requiere precisi贸n es la cifra de 100.000 millones de d贸lares. NABEP ha planteado una inversi贸n de hasta esa magnitud para ampliar la producci贸n y recuperar infraestructura. Se trata de una proyecci贸n de inversi贸n de largo plazo y no de una transferencia inmediata al Gobierno venezolano. El impacto sobre las reservas internacionales, el tipo de cambio y la inflaci贸n depender谩 del ritmo real de ejecuci贸n y de la pol铆tica econ贸mica que acompa帽e la expansi贸n petrolera.

La proyecci贸n de m谩s de 209.000 millones de d贸lares en ingresos fiscales durante 25 a帽os tambi茅n debe mantenerse como una estimaci贸n. El monto depender谩 del precio del petr贸leo, el nivel de producci贸n, los costos, la estructura tributaria y las condiciones efectivas de los contratos. Por tanto, no debe interpretarse como una suma ya comprometida o depositada en las cuentas del Estado venezolano.

La firma del 2 de septiembre tambi茅n demuestra que el nuevo modelo energ茅tico no se limita a NABEP. Chevron, Eni y otras compa帽铆as internacionales comenzaron a establecer proyectos espec铆ficos bajo las nuevas condiciones regulatorias. Esto convierte la etapa posterior a la firma en un per铆odo especialmente relevante para la investigaci贸n: ser谩 posible contrastar las promesas generales con resultados concretos de producci贸n, inversi贸n y exportaciones.

Desde el punto de vista econ贸mico, la principal variable que deber谩 vigilarse ser谩 la velocidad de recuperaci贸n de la producci贸n. Las reservas petroleras venezolanas son muy grandes, pero su aprovechamiento requiere capital, tecnolog铆a, electricidad, transporte, diluyentes, mantenimiento y capacidad de refinaci贸n. La existencia de reservas no garantiza una producci贸n inmediata.

Desde el punto de vista jur铆dico, la publicaci贸n completa de los contratos ser谩 igualmente determinante. La investigaci贸n deber谩 comprobar las obligaciones de inversi贸n, duraci贸n de las concesiones, participaci贸n accionaria, derechos de gobernanza, mecanismos de fiscalizaci贸n, r茅gimen tributario, condiciones de comercializaci贸n y procedimientos para resolver controversias.

Desde el punto de vista geopol铆tico, el acuerdo aumenta la presencia estadounidense en uno de los mayores dep贸sitos de hidrocarburos del mundo y modifica el equilibrio previo de participaci贸n extranjera en Venezuela. Washington presenta la operaci贸n como una forma de reforzar la seguridad energ茅tica estadounidense y reducir la influencia de otros actores internacionales.

Para Venezuela, el resultado depender谩 de si el nuevo flujo de inversi贸n logra traducirse en mayor producci贸n, exportaciones e ingresos p煤blicos. La discusi贸n sobre soberan铆a econ贸mica no puede resolverse 煤nicamente con declaraciones pol铆ticas: deber谩 analizarse mediante la distribuci贸n efectiva de la renta petrolera y el control operativo, financiero y jur铆dico establecido en los contratos.

La investigaci贸n queda as铆 actualizada al 3 de septiembre de 2026. A partir de esta fecha, cualquier an谩lisis posterior deber谩 distinguir entre los compromisos anunciados, las inversiones contratadas y los resultados efectivamente alcanzados. La firma del 2 de septiembre constituye un hecho verificable; la magnitud definitiva de sus consecuencias econ贸micas y energ茅ticas deber谩 determinarse mediante el seguimiento de su ejecuci贸n.


Fuentes documentales para la actualizaci贸n


La actualizaci贸n incorpora informaci贸n oficial de la Casa Blanca y del Departamento de Energ铆a de Estados Unidos, adem谩s de informaci贸n publicada sobre la firma de los acuerdos con Chevron, Eni y otras empresas energ茅ticas. La Casa Blanca detall贸 la estructura de las concesiones de NABEP y los derechos obtenidos por el Gobierno estadounidense, mientras que el Departamento de Energ铆a document贸 la jornada del 2 de septiembre y los acuerdos energ茅ticos suscritos en Caracas.

Los datos sobre la expansi贸n de Chevron fueron contrastados con el comunicado corporativo de la propia empresa, que inform贸 una inversi贸n superior a 7.000 millones de d贸lares durante cinco a帽os y una meta de aproximadamente 600.000 barriles diarios.

La informaci贸n sobre NABEP y la estructura de sus derechos tambi茅n fue contrastada con la comunicaci贸n de la propia empresa, que se帽al贸 una inversi贸n cercana a 100.000 millones de d贸lares y una estrategia destinada a ampliar la producci贸n venezolana.