El 23 de junio de 2024 se desarrolló en la Casona Cultural Aquiles Nazoa el segundo capítulo del Festival Mundial Viva Venezuela, Mi Patr...
El 23 de junio de 2024 se desarrolló en la Casona Cultural Aquiles Nazoa el segundo capítulo del Festival Mundial Viva Venezuela, Mi Patria Querida, actividad organizada por el Ministerio del Poder Popular para la Cultura. El documento base señala que la jornada reunió delegaciones de los estados Aragua, Carabobo y Cojedes, además de agrupaciones internacionales provenientes de Santa Lucía, Haití y Cuba. La programación se extendió entre el 20 y el 23 de junio, consolidando un espacio de exhibición técnica y artística de tradiciones musicales y dancísticas venezolanas.
Participacion de Aragua Carabobo y Cojedes en la jornada cultural
El documento indica que el estado Aragua presentó repertorios vinculados a ritmos tradicionales de la costa, caracterizados por el uso de tambores y cantos asociados a prácticas comunitarias. Carabobo participó con su propuesta de joropo con violín, variante regional que incorpora elementos rítmicos y coreográficos propios del centro del país. Cojedes cerró la jornada con obras representativas de la música llanera, integrando repertorios emblemáticos del folclore regional.
La presencia de estas delegaciones permitió documentar la diversidad territorial del festival y su orientación hacia la difusión de expresiones musicales con arraigo comunitario. La actividad se desarrolló en un formato de presentaciones consecutivas que integraron música, danza y explicaciones técnicas sobre cada manifestación.
Participacion internacional y articulacion cultural caribeña
El documento señala que el festival contó con la participación de agrupaciones de Santa Lucía, Haití y Cuba. Estas delegaciones presentaron repertorios vinculados a tradiciones caribeñas, lo que permitió establecer un diálogo cultural entre expresiones venezolanas y manifestaciones musicales de la región.
La presencia de grupos internacionales funcionó como mecanismo de intercambio artístico y como evidencia del carácter multinacional del festival. Esta dinámica permitió integrar repertorios caribeños con prácticas venezolanas, consolidando un espacio de cooperación cultural.
Agrupacion Makuaya y su aporte a la tradicion aragüeña
El documento describe que la Agrupación Makuaya, fundada en 1971 en el estado Aragua, participó en la jornada como representante de tradiciones costeras. Su trayectoria de más de cincuenta años se ha orientado a la preservación de danzas, ritmos y expresiones artísticas vinculadas a comunidades aragüeñas.
La agrupación ha desarrollado más de veinte producciones discográficas y ha participado en escenarios nacionales e internacionales. Su trabajo se caracteriza por la recreación técnica de repertorios tradicionales y por la integración de elementos coreográficos basados en prácticas comunitarias.
Manmay Lakay y la representacion musical de Santa Lucia
El documento señala que la agrupación Manmay Lakay, proveniente de Santa Lucía, presentó repertorios basados en calipso, soca y reggae. Su trayectoria incluye procesos de experimentación musical que integran jazz, funk y hip hop, lo que ha permitido consolidar un estilo propio dentro del panorama caribeño.
La participación de Manmay Lakay en el festival permitió documentar la presencia de propuestas musicales internacionales y su articulación con repertorios venezolanos. Esta integración evidencia la orientación del festival hacia la cooperación cultural regional.
Grupo Familiar Tacon y Cuerda y la preservacion del joropo carabobeño
El documento indica que el Grupo Familiar de Tradición Tacón y Cuerda, del estado Carabobo, presentó repertorios vinculados al joropo carabobeño, variante con más de ciento setenta años de antigüedad. Su estructura coreográfica se basa en movimientos circulares y en el uso del tacón y la cuerda como elementos distintivos.
La agrupación, liderada por Ana María Hernández, ha dedicado más de cincuenta años a la enseñanza de esta tradición. Su participación en el festival permitió documentar la continuidad de prácticas transmitidas de manera intergeneracional y su inserción en espacios culturales contemporáneos.
Delegacion cubana y representacion del punto cubano
El documento señala que la delegación cubana estuvo representada por Edwin Vichot Blanco, laudista con trayectoria en el punto cubano, y por el poeta repentista Luis Paz Esquivel. Vichot ha desarrollado una carrera vinculada a la improvisación musical y a la enseñanza del laúd en instituciones culturales de Cuba.
Esquivel, miembro de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba, ha participado en más de cien eventos de décima y repentismo. Su presencia en el festival permitió integrar prácticas de improvisación poética con repertorios musicales caribeños.
Eritaj Desalin y la representacion de la danza haitiana
El documento describe que Eritaj Desalin, movimiento cultural haitiano con cuatro años de presencia en Venezuela, participó en el festival mediante presentaciones de danza tradicional. Su trabajo se orienta a la preservación de expresiones vinculadas a raíces africanas y a la difusión de elementos culturales asociados a la figura de Jean Jacques Dessalines.
La agrupación, dirigida por Iznala Charles, integra elementos contemporáneos con técnicas tradicionales de danza haitiana. Su participación permitió documentar la presencia de repertorios afrocaribeños dentro del festival.
Ensamble de Arpas de Cojedes y su trayectoria en escenarios nacionales
El documento indica que el Ensamble de Arpas de Cojedes fue creado como propuesta artística para proyectar el trabajo de arpistas del municipio Girardot, región reconocida como cuna de arpistas en Venezuela. Su primera presentación se realizó en los Juegos Deportivos Nacionales Cojedes 2003 con cien arpistas.
El ensamble ha participado en escenarios como el Poliedro de Caracas y el Teatro Teresa Carreño. Actualmente es dirigido por Valentín Lovera y cuenta con la participación de músicos jóvenes que continúan la tradición familiar. Su presencia en el festival permitió documentar la vigencia del arpa como instrumento emblemático de la música llanera.
Sintesis analitica del segundo capitulo del Festival Viva Venezuela
El análisis del documento evidencia que el segundo capítulo del Festival Viva Venezuela funcionó como espacio de articulación entre delegaciones regionales e internacionales. La participación de Aragua, Carabobo y Cojedes, junto con agrupaciones de Santa Lucía, Haití y Cuba, permitió documentar la diversidad musical y dancística del Caribe y de Venezuela.
La estructura del festival, basada en presentaciones consecutivas y actividades de intercambio cultural, confirma su orientación hacia la preservación y difusión de prácticas tradicionales. La documentación de agrupaciones como Makuaya, Manmay Lakay, Tacón y Cuerda, Eritaj Desalin y el Ensamble de Arpas de Cojedes permite comprender la amplitud del repertorio presentado.
El festival se sostiene como política cultural orientada a fortalecer la identidad venezolana mediante la exhibición de repertorios tradicionales y la integración de delegaciones internacionales. La actividad realizada en la Casona Cultural Aquiles Nazoa constituye un registro verificable de esta estrategia y de su impacto en la programación cultural del país.