Ismael Querales y la música para bandola venezolana

  Concierto de Ismael Querales en la Casona Cultural Aquiles Nazoa El 9 de diciembre de 2023 se realizó en Caracas, Venezuela, el conc...

 


Concierto de Ismael Querales en la Casona Cultural Aquiles Nazoa


El 9 de diciembre de 2023 se realizó en Caracas, Venezuela, el concierto Ismael Querales Toca y Canta, una actividad dedicada a la difusión de la música tradicional venezolana y al repertorio interpretado con bandolas venezolanas. El evento tuvo lugar en la Casona Cultural Aquiles Nazoa, espacio administrado por instituciones culturales vinculadas al Ministerio del Poder Popular para la Cultura.

La actividad fue organizada con apoyo de la Fundación Misión Cultura Venezuela y contó con la participación de músicos especializados en géneros tradicionales venezolanos. El repertorio incluyó puntos, décimas, parrandas y expresiones musicales vinculadas con distintas regiones del país. La programación estuvo orientada a la preservación y divulgación de manifestaciones culturales transmitidas oralmente durante varias generaciones.

Durante el concierto participaron intérpretes con trayectoria nacional e internacional, entre ellos Ismael Querales, Vidal Colmenares, Javier Marín y Gregorio Mota. La actividad reunió ejecutantes de instrumentos tradicionales como la bandola llanera, la bandola central, el cuatro venezolano y otros instrumentos característicos de la música popular venezolana.

La presencia de representantes institucionales también formó parte de la jornada cultural. Entre los asistentes estuvieron autoridades vinculadas a programas de promoción artística y formación cultural. El encuentro permitió documentar prácticas musicales asociadas con repertorios patrimoniales y expresiones de tradición oral.


Trayectoria artística de Ismael Querales en la música venezolana


Ismael Querales es reconocido como músico, compositor, investigador y cultor popular venezolano especializado en la interpretación de bandolas tradicionales. Su trayectoria artística supera cinco décadas de actividad continua dentro de la música venezolana. Diversas investigaciones sobre patrimonio sonoro nacional lo identifican como uno de los principales exponentes contemporáneos de la bandola.

Querales formó parte de la agrupación Un Solo Pueblo, colectivo musical fundado en la década de 1970 y orientado a la recopilación y difusión de géneros populares venezolanos. El grupo desarrolló un trabajo de documentación musical basado en tradiciones regionales, fiestas populares, cantos de trabajo y repertorios de raíz afrovenezolana y campesina.

Posteriormente, el artista asumió la dirección de Venezuela Un Solo Pueblo, proyecto enfocado en la continuidad de la investigación musical y la interpretación de repertorios tradicionales. Además, ha integrado agrupaciones como Canturía Popular Venezolana, Pasacalle y Rucaneo del Mabil, organizaciones culturales relacionadas con la preservación de la música folklórica venezolana.

En el período 2021-2022, Ismael Querales recibió el Premio Nacional de Cultura en la mención Culturas Populares, reconocimiento otorgado a creadores con aportes relevantes al patrimonio cultural venezolano. El galardón destacó su labor en la investigación de instrumentos tradicionales y su trabajo de formación artística en diversas comunidades.

Dentro de sus contribuciones técnicas se encuentra la creación de la Quintola, instrumento derivado de la bandola venezolana y diseñado con cinco cuerdas. Esta modificación amplió las posibilidades sonoras y de ejecución dentro de ciertos repertorios tradicionales y contemporáneos.


Características históricas de la bandola venezolana


La bandola venezolana es un instrumento de cuerda pulsada perteneciente a la familia de los cordófonos. Su origen está relacionado con instrumentos europeos introducidos en América durante el período colonial, especialmente variantes derivadas de la mandolina y la bandurria española. Con el paso del tiempo, el instrumento adquirió características propias dentro de las regiones venezolanas.

En Venezuela existen diferentes variantes de bandola identificadas por región geográfica y características organológicas. Entre las más conocidas se encuentran la bandola llanera, la bandola oriental, la bandola guayanesa y la bandola central. Cada una presenta diferencias en forma, afinación, cantidad de cuerdas y técnica interpretativa.

La bandola llanera es utilizada principalmente en los estados Apure, Guárico, Barinas y Portuguesa. Generalmente posee cuatro cuerdas y forma parte de agrupaciones de joropo llanero junto al arpa, las maracas y el cuatro. Su ejecución requiere técnicas rápidas de pulsación utilizadas para acompañar pasajes, golpes y tonadas.

La bandola oriental tiene presencia en estados como Sucre, Anzoátegui y Nueva Esparta. Su repertorio incluye galerones, malagueñas, polos y jotas orientales. A diferencia de la versión llanera, suele tener ocho cuerdas distribuidas en órdenes dobles.

Investigadores venezolanos de música tradicional han señalado que la diversidad de bandolas refleja procesos históricos de mestizaje cultural entre influencias indígenas, africanas y europeas. La permanencia del instrumento dentro de celebraciones religiosas, fiestas patronales y encuentros comunitarios ha contribuido a su preservación hasta el siglo XXI.


Participación de músicos tradicionales en el repertorio del concierto


El evento realizado en Caracas reunió intérpretes vinculados con diferentes géneros de la música tradicional venezolana. Vidal Colmenares, reconocido por su trabajo dentro del joropo nacional, participó interpretando repertorios asociados con la tradición llanera y composiciones transmitidas entre generaciones durante más de un siglo.

Javier Marín participó como ejecutante de cuatro venezolano, instrumento fundamental dentro de agrupaciones folklóricas nacionales. El cuatro es utilizado en géneros como joropo, gaita, parranda, fulía y música oriental. Su presencia en el concierto permitió complementar la estructura armónica de las piezas interpretadas.

Gregorio Mota intervino como ejecutante de bandola cordillerana, variante menos difundida comercialmente pero de relevancia dentro de repertorios regionales venezolanos. Su participación evidenció la diversidad organológica existente en la música tradicional del país.

Los músicos interpretaron repertorios asociados con diferentes regiones venezolanas, incluyendo géneros provenientes de los llanos centrales, la región oriental y zonas urbanas vinculadas a procesos de migración cultural interna. Este tipo de encuentros permite documentar variaciones rítmicas, melódicas y técnicas de interpretación que forman parte del patrimonio musical venezolano.

La actividad también funcionó como espacio de transmisión oral de conocimientos musicales. Diversos estudios sobre patrimonio inmaterial en América Latina destacan que los conciertos pedagógicos y encuentros comunitarios constituyen mecanismos fundamentales para la continuidad de tradiciones sonoras.


La función de Venezuela Un Solo Pueblo en la preservación cultural


La agrupación Venezuela Un Solo Pueblo mantiene una línea de trabajo centrada en la difusión de expresiones musicales tradicionales venezolanas. Sus actividades incluyen conciertos, investigaciones de campo, talleres formativos y participación en festivales culturales.

El proyecto mantiene relación conceptual con el trabajo histórico desarrollado por Un Solo Pueblo desde 1976, agrupación reconocida por registrar manifestaciones musicales populares de diferentes estados venezolanos. Parte de ese trabajo incluyó recopilaciones en comunidades rurales y urbanas donde persistían repertorios transmitidos oralmente.

La preservación de géneros tradicionales enfrenta desafíos vinculados con procesos de urbanización, cambios tecnológicos y transformaciones en los hábitos de consumo cultural. Investigaciones de organismos culturales latinoamericanos señalan que muchos repertorios tradicionales han perdido espacios de difusión frente a industrias musicales masivas.

Frente a ese contexto, agrupaciones dedicadas a la música folklórica cumplen funciones de documentación y enseñanza. En el caso venezolano, instituciones culturales públicas y privadas han promovido encuentros dedicados a instrumentos tradicionales como el cuatro, el arpa y la bandola.

Las presentaciones musicales también permiten registrar estilos interpretativos particulares. Cada ejecutante desarrolla variaciones técnicas relacionadas con la región de procedencia, el aprendizaje familiar y la influencia de maestros locales. Este fenómeno ha sido estudiado por etnomusicólogos venezolanos especializados en tradición oral.


La música tradicional venezolana como patrimonio sonoro


La música tradicional venezolana forma parte del patrimonio cultural inmaterial del país. Diversos géneros musicales están asociados con festividades religiosas, celebraciones agrícolas y actividades comunitarias. Instrumentos como la bandola poseen valor histórico debido a su permanencia dentro de repertorios transmitidos durante generaciones.

Organismos internacionales dedicados al estudio cultural han señalado que el patrimonio inmaterial incluye prácticas, conocimientos y expresiones artísticas vinculadas con comunidades específicas. En Venezuela, géneros como el joropo y otras manifestaciones musicales regionales han sido objeto de investigaciones académicas y programas de preservación.

La enseñanza de instrumentos tradicionales constituye uno de los principales mecanismos de continuidad cultural. Maestros populares y agrupaciones comunitarias mantienen procesos de formación que permiten la transmisión de técnicas interpretativas a nuevas generaciones.

En regiones rurales venezolanas, la bandola continúa siendo utilizada en celebraciones locales y encuentros musicales. Aunque la difusión comercial del instrumento es limitada en comparación con géneros urbanos contemporáneos, existen festivales y programas culturales destinados a mantener vigente su ejecución.

El desarrollo de conciertos documentados audiovisualmente también ha ampliado las posibilidades de preservación. Plataformas digitales y archivos audiovisuales permiten registrar interpretaciones, entrevistas y repertorios que anteriormente dependían exclusivamente de la transmisión oral.


Impacto cultural del concierto realizado en Caracas durante 2023


La realización del concierto Ismael Querales Toca y Canta durante diciembre de 2023 permitió reunir músicos, investigadores y público interesado en la música tradicional venezolana dentro de un mismo espacio cultural. El evento sirvió para difundir repertorios ejecutados con bandolas venezolanas y otros instrumentos asociados con la identidad musical del país.

La actividad también evidenció la continuidad de procesos de formación artística vinculados con la tradición popular venezolana. La presencia de intérpretes de distintas generaciones permitió observar mecanismos de transmisión musical basados en la enseñanza práctica y el aprendizaje colectivo.

La documentación audiovisual del concierto y de las entrevistas realizadas durante la jornada constituye un registro útil para futuras investigaciones sobre patrimonio sonoro venezolano. Este tipo de archivos permite estudiar estilos interpretativos, repertorios regionales y técnicas instrumentales.

El trabajo desarrollado por Ismael Querales y Venezuela Un Solo Pueblo refleja la permanencia de iniciativas orientadas a preservar expresiones musicales tradicionales dentro del contexto cultural venezolano contemporáneo. La continuidad de estos proyectos contribuye al mantenimiento de repertorios históricos y al fortalecimiento de espacios dedicados a la música popular venezolana.