Una manifestación cultural en proceso de declaratoria patrimonial Guarenas, 12 de octubre de 2024. Cultores, artistas y habitantes del m...
Una manifestación cultural en proceso de declaratoria patrimonial
Guarenas, 12 de octubre de 2024. Cultores, artistas y habitantes del municipio Plaza se reunieron en el Parque de Negro Primero, conocido como Parque de Trapichito, para participar en la Asamblea Comunitaria destinada a aprobar la Ficha Etnográfica del Viacrucis Viviente de Guarenas. La actividad fue encabezada por el director del montaje, Agustín Vallenilla, y contó con el respaldo de la comunidad, que reconoció esta tradición como una de las expresiones culturales más significativas del calendario festivo local.
La ficha etnográfica como herramienta de salvaguarda
La ficha etnográfica constituye un instrumento fundamental para la protección del patrimonio cultural. Su función es identificar, describir y documentar prácticas, saberes y expresiones que forman parte de la memoria colectiva de una comunidad. Además, fomenta la participación ciudadana en los procesos de conservación, promueve la educación patrimonial y proporciona bases sólidas para investigaciones futuras.
En el caso del Viacrucis Viviente de Guarenas, la ficha etnográfica permitirá formalizar su solicitud ante el Instituto de Patrimonio Cultural del Estado Miranda, con el objetivo de obtener su declaratoria como Patrimonio Cultural del estado.
Un documento para registrar una tradición de 39 años
El Viacrucis Viviente de Guarenas fue declarado en 2022 Patrimonio Cultural Inmaterial del municipio Ambrosio Plaza. La ficha etnográfica elaborada en 2024 amplía este reconocimiento al documentar de manera sistemática su historia, estructura, organización y relevancia sociocultural.
El proceso de elaboración incluyó investigación histórica, entrevistas con directores, actores y técnicos, así como un análisis del impacto social de la representación en la comunidad. Este enfoque permitió comprender la evolución del montaje y su papel en la identidad cultural de Guarenas.
Declaraciones y proceso institucional
Durante la asamblea, Agustín Vallenilla señaló que esta fase representa el paso final antes de enviar la ficha al Instituto de Patrimonio Cultural del Estado Miranda y a la Secretaría de Patrimonio Cultural. El objetivo es lograr que el Viacrucis Viviente sea reconocido oficialmente como Patrimonio Cultural del Estado Miranda.
Equipo responsable de la ficha etnográfica
La construcción del documento estuvo a cargo de:
Eduardo Espinoza, fundador de la obra; Agustín Vallenilla, director actual; Marta Crespo, escritora del libro Mis Memorias del Viacrucis Viviente de Guarenas, que recoge testimonios del fundador y de integrantes históricos de la manifestación.
Descripción del Viacrucis Viviente de Guarenas
El Viacrucis Viviente es una representación teatral realizada anualmente en el Parque Trapichito durante el Viernes Santo. Con más de 39 años de trayectoria, dramatiza la pasión, muerte y resurrección de Jesús a través de 24 escenas basadas en los evangelios. La obra reúne a más de 60 actores y atrae a miles de espectadores, superando en años recientes las 6.000 personas.
Dirigida por Agustín Vallenilla y escrita por Jesús Eduardo Espinoza, la puesta en escena combina formación actoral, disciplina comunitaria y un profundo sentido religioso y cultural.
Origen de la manifestación
El Viacrucis Viviente surgió en 1985 como una actividad escolar de Semana Santa en la Escuela Básica de Trapichito (hoy U.E.N. Negro Primero). Fue creado por el profesor Jesús Eduardo Espinoza, docente de teatro y fundador del Grupo de Teatro Infantil Armando Urbina.
Inicialmente realizado en los espacios de la escuela, el montaje se trasladó en 1989 al Parque Trapichito para permitir la participación de estudiantes que avanzaban a educación media. Con el tiempo, se incorporaron jóvenes del grupo de teatro COTURNO del Liceo Norberto Prado, así como estudiantes de instituciones como Antonio José de Sucre, Antonio María Piñate, Alberto Sequín Vera y Simón Rodríguez.
También se sumaron agrupaciones culturales como El Nuevo Taller de Artes Escénicas, dirigido por Manuel Aponte, y Cultural Curupao, liderado por Marta Crespo. La participación comunitaria creció progresivamente, integrando niños, jóvenes, adultos y adultos mayores.
Organización comunitaria y sostenibilidad
Durante sus primeras décadas, la organización del Viacrucis dependió del trabajo voluntario de padres, representantes y vecinos, quienes colaboraban en logística, vestuario y escenografía. Los recursos se obtenían mediante aportes de comerciantes, aliados institucionales y gestiones comunitarias.
Con el tiempo, los estudiantes del taller permanente de teatro asumieron responsabilidades de producción, dirección y organización, consolidando un modelo de autogestión cultural que ha permitido la continuidad del montaje.
Estructura escénica y formación actoral
La obra se basa en los evangelios y presenta una estructura dramática que combina actuación, música, desplazamientos escénicos y uso del espacio natural del Parque Trapichito. Los personajes son seleccionados según su disciplina, compromiso y capacidad interpretativa.
El proceso incluye talleres de formación actoral que permiten a los participantes desarrollar habilidades escénicas y comprender el sentido espiritual y cultural de la representación.
Importancia cultural y comunitaria
El Viacrucis Viviente de Guarenas es una manifestación que fortalece la identidad local, promueve la cohesión social y preserva tradiciones religiosas y teatrales. Su continuidad depende del compromiso comunitario y del reconocimiento institucional que garantice su protección como patrimonio cultural.
Conclusión
La Ficha Etnográfica del Viacrucis Viviente de Guarenas representa un paso decisivo para su declaratoria como Patrimonio Cultural del Estado Miranda. Este documento no solo registra la historia y estructura de la manifestación, sino que también reconoce el esfuerzo de generaciones de cultores, actores y vecinos que han mantenido viva esta tradición durante casi cuatro décadas. Su preservación garantiza la continuidad de un legado cultural que forma parte esencial de la identidad guarenera.