Oscar de Jesús Colina, conocido artísticamente como Colina, es uno de los intérpretes venezolanos más influyentes de las décadas de 1970 y...
Oscar de Jesús Colina, conocido artísticamente como Colina, es uno de los intérpretes venezolanos más influyentes de las décadas de 1970 y 1980. Su propuesta musical integró elementos del rock, reggae, pop y ritmos latinoamericanos, configurando un estilo innovador dentro de la escena nacional. Su trayectoria incluye más de veinte producciones discográficas, estudios formales en música y cine, participación en agrupaciones teatrales y una presencia constante en escenarios nacionales e internacionales. Este artículo presenta un análisis técnico y verificable de su carrera, sus principales obras y el impacto cultural de sus composiciones.
Primeros años de formación artística
Oscar de Jesús Colina nació el 15 de febrero de 1955 en Coro, estado Falcón. Su formación artística comenzó a temprana edad. A los trece años ingresó a la Escuela de Arte Puro Cristóbal Rojas en Caracas, donde cursó estudios durante cuatro años. Posteriormente, amplió su preparación musical en el Conservatorio José Ángel Lamas y en la Escuela Nacional de Ópera del Instituto Nacional de Cultura y Bellas Artes. Esta formación académica le permitió desarrollar habilidades en teoría musical, composición y técnica vocal.
En 1977 viajó a Inglaterra, donde residió durante siete años. Durante este periodo estudió cine en el London International Film School, institución en la que cursó tres años de formación. Su estancia en Londres le permitió entrar en contacto con movimientos musicales contemporáneos y con la escena artística europea. Representó a Inglaterra en festivales de escuelas de cine en Polonia, Checoslovaquia y Alemania, donde obtuvo reconocimientos por su producción Wash up.
Su experiencia en Europa influyó en su estilo musical, caracterizado por la incorporación de elementos del tecno-pop, el rock británico y el reggae. Esta combinación de influencias se convirtió en una de las características distintivas de su obra durante la década de 1980.
Inicios profesionales y primeras producciones discográficas
Los primeros registros musicales de Colina se remontan a su participación en el grupo Negro y Aparte, con el cual grabó un disco en formato 45 RPM titulado Alma de azabache y Belice, producido por Pablo Schneider. Este trabajo marcó el inicio de su carrera profesional y evidenció su interés por fusionar géneros musicales diversos.
En 1982 grabó su primer disco como solista, Amanecer, que incluyó temas en inglés y español. Esta producción reflejó la influencia de su estancia en Londres y su interés por integrar elementos del pop anglosajón con ritmos latinoamericanos. En 1983 regresó a Venezuela y grabó su segundo disco, Aquí y ahora, que incluyó uno de sus mayores éxitos: Si tú te vas. Para esta producción participaron músicos británicos como Greg Roberts en la batería y Mark Gibs en la guitarra, así como artistas venezolanos como Ilan Chester en los teclados y Biela da Costa, Ana María Bertorelli y Marlene Yanés en los coros.
La combinación de músicos internacionales y nacionales permitió consolidar un sonido híbrido que se convirtió en una de las características más reconocidas de su obra. El disco Aquí y ahora marcó un punto de inflexión en su carrera, posicionándolo como una figura destacada dentro de la música venezolana de la época.
Consolidación artística y éxitos más reconocidos
En 1985 lanzó su tercera producción discográfica, Sampler, considerada una de las más influyentes de su carrera. Este álbum incluyó temas como Amándote, Curacao, Dame la noche, Lloras por nada y Es reggae. La propuesta musical de Sampler integró elementos electrónicos, ritmos caribeños y estructuras melódicas propias del pop latino, lo que generó una recepción positiva entre el público y la crítica especializada.
En 1987 publicó su cuarto disco, Cuando un loco ama, en el que participaron artistas como Carlos Mata, Luz Marina, Cecilia Todd, María Rivas, Elisa Rego, Moisés González, Fernando Carrillo y Evio Di Marzo. Entre los temas más destacados de esta producción se encuentran Tratándose de ti, Así es el amor, Nadie te entiende y Algo bueno tiene que pasar, este último interpretado a dúo con Di Marzo.
En 1994 incursionó en un estilo más tropical con su disco Vuelve, ampliando su repertorio hacia géneros caribeños. En 2002 lanzó Master Collection, una recopilación de sus éxitos más representativos, lo que permitió reintroducir su obra a nuevas generaciones de oyentes.
Entre los éxitos más recordados de su repertorio se encuentran Amándote, Dame la noche, Si tú te vas, Aquí y ahora, Algo bueno, Paso a paso, Stand by me, Curacao, Corazón moro, Amor gitano, Es reggae, Déjale amar, Quién será, Don’t let me down, Fuera de control y Knocking on heavens door. Estas canciones han sido interpretadas en conciertos, festivales y presentaciones especiales a lo largo de su trayectoria.
Presentaciones en vivo y actividad reciente
El 21 de enero de 2024, Colina se presentó en la Casona Cultural Aquiles Nazoa en Caracas, donde interpretó sus éxitos más reconocidos ante más de trescientas personas. El evento contó con la presencia del Ministro del Poder Popular para la Cultura, Ernesto Villegas Poljak, la Viceministra Karen Millán, el Viceministro Sergio Arrias, la cantante Aurita Urribarri y la directora de la Casona Cultural, Berenice del Moral.
La actividad fue coordinada por Misión Cultura Venezuela y el Sistema Nacional de Culturas Populares, en alianza con la Casona Cultural Aquiles Nazoa. Colina estuvo acompañado por los músicos Álvaro Falcón, Miguel de Vicenzo, Juan Carlos de la Cruz, Willie Croes y Rómulo Medina, además de las coristas Leonor Jave y Valentina Becerra. La presentación estuvo a cargo de Carol Patricia Terán.
El concierto incluyó una selección de sus temas más emblemáticos, interpretados con arreglos actualizados y acompañamiento instrumental en vivo. La asistencia del público evidenció la vigencia de su obra y el impacto cultural de sus composiciones en distintas generaciones.
Aportes culturales y presencia en las artes escénicas
Además de su trayectoria musical, Colina ha participado en agrupaciones teatrales como Rajatabla, el Teatro Experimental de la Universidad Católica Andrés Bello y el taller andante Los Negros No Hacen Silencio. Su experiencia en teatro musical y actuación complementa su perfil artístico y evidencia su versatilidad dentro del ámbito cultural venezolano.
Su obra ha sido estudiada por investigadores de la música venezolana debido a su capacidad para integrar géneros internacionales con elementos locales. La fusión de ritmos caribeños, estructuras pop y arreglos electrónicos convirtió su propuesta en un referente de innovación durante la década de 1980.
Las letras de sus canciones, escritas en primera persona, abordan temas como amor, identidad, soledad y relaciones humanas. Su estilo interpretativo y su presencia escénica contribuyeron a consolidar su imagen como uno de los artistas más influyentes de su generación.
Conclusión
La trayectoria de Colina constituye un aporte significativo a la música venezolana contemporánea. Su formación académica, su experiencia internacional y su capacidad para fusionar géneros musicales diversos le permitieron desarrollar un estilo propio que influyó en la escena artística de las décadas de 1970 y 1980. Sus producciones discográficas, presentaciones en vivo y participación en agrupaciones teatrales evidencian una carrera sólida y versátil. El análisis de sus éxitos musicales permite comprender su impacto cultural y su vigencia dentro del repertorio musical venezolano.
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