El 23 de septiembre de 2023, durante el cierre de la exposición Titeremuseando II en el Museo Jacobo Borges, núcleo de la Universidad Naci...
El 23 de septiembre de 2023, durante el cierre de la exposición Titeremuseando II en el Museo Jacobo Borges, núcleo de la Universidad Nacional Experimental de las Artes, el maestro titiritero y representante de Unima Venezuela, Julio Morillo, expuso la necesidad urgente de crear un museo nacional del títere en el país. La declaración se produjo en un contexto marcado por la desvalorización del teatro de títeres y la ausencia de políticas públicas que garanticen su preservación.
Morillo explicó que la falta de reconocimiento institucional ha generado un rechazo social hacia el teatro de títeres, considerado un arte menor frente al teatro convencional. Señaló que esta percepción afecta la formación, difusión y continuidad del oficio, a pesar de su importancia pedagógica y cultural. La exposición Titeremuseando II permitió visibilizar esta problemática y reunir testimonios de titiriteros que reclaman espacios de resguardo y exhibición.
Unima Venezuela y la ausencia de un museo nacional
Unima es una asociación internacional que agrupa a más de 150 países y reúne a titiriteros de más de 165 agrupaciones. Venezuela forma parte de esta red, pero es el único país de América Latina que no cuenta con un museo del títere ni con un ente público encargado de la regulación y salvaguarda del arte titiritero. Esta carencia, según Morillo, contribuye a la desvalorización del oficio y limita el intercambio cultural con otros países.
El maestro destacó que existe un espacio disponible en el parque Arístides Rojas que podría destinarse a la creación del museo nacional del títere, lo que permitiría preservar piezas, documentar procesos y ofrecer actividades formativas.
Importancia pedagógica del títere
Morillo subrayó que el títere es una herramienta pedagógica fundamental en la educación infantil. Entre los beneficios mencionados se encuentran el desarrollo verbal, la ampliación del vocabulario, la mejora de la dicción y la resolución de conflictos. También destacó que los títeres estimulan la participación de niños tímidos, fortalecen habilidades motrices y fomentan la creatividad.
El documento señala que los títeres permiten a los niños disfrutar, reír y sentir placer, además de enriquecer el lenguaje y promover hábitos positivos. Estas características los convierten en un recurso educativo de alto valor para instituciones académicas.
Necesidad de una ley de salvaguarda del títere
El maestro Morillo planteó la urgencia de reestructurar la Ley del Teatro o crear una Ley Nacional de Salvaguarda del Títere y Titiriteros en Venezuela. Esta normativa permitiría reconocer el arte del títere como disciplina escénica con valor patrimonial y garantizaría su protección, difusión y enseñanza. La propuesta busca impulsar nuevos semilleros culturales y fortalecer la identidad nacional mediante la transmisión de tradiciones, historias y leyendas.
Asimismo, se destacó la necesidad de crear una Escuela del Títere en Venezuela o incorporar la materia en universidades para profesionalizar el oficio y asegurar su continuidad.
Historia y estructura internacional de Unima
El documento adjunto detalla la historia de Unima, fundada el 20 de mayo de 1929 en Praga durante el quinto Congreso de Marionetistas Checos. La organización surgió como un espacio internacional para promover el arte de la marioneta y fomentar la cooperación entre países. Tras la Segunda Guerra Mundial, Unima retomó sus actividades en 1957 y se consolidó como una institución con presencia global.
En 1969 adoptó el nombre Unión Internacional de la Marioneta y modernizó su estructura mediante la creación de centros nacionales y comisiones internacionales. Desde entonces, ha impulsado congresos, festivales y proyectos editoriales, como la Enciclopedia Mundial del Arte de la Marioneta publicada en 2009 con apoyo de la Unesco.
Exposición Titeremuseando II y homenaje a titiriteros venezolanos
La exposición Titeremuseando II presentó títeres y marionetas elaborados por estudiantes del Taller de Títeres del Pedagógico de Caracas, dirigido por Elías Carrillo, quien ha dedicado 43 años a la enseñanza del títere venezolano. La muestra incluyó piezas como El Diablo Rojo, Cuando los indios le mostraron a Colón que la Tierra era redonda, Mitos y Leyendas y Amalivaca.
El evento también rindió homenaje a titiriteros que marcaron la historia del arte en Venezuela, entre ellos Enrique Bellorín y Carlos Miranda. La exposición permanecerá abierta al público hasta septiembre en el Parque del Oeste Alí Primera.
Conclusión analítica
Las declaraciones de Julio Morillo y el contenido de la exposición Titeremuseando II evidencian la necesidad de fortalecer la institucionalidad cultural en torno al arte del títere en Venezuela. La ausencia de un museo nacional, la falta de políticas de salvaguarda y la desvalorización social del oficio limitan su desarrollo y ponen en riesgo la transmisión de saberes. El análisis del caso permite concluir que la creación de un museo, una escuela especializada y una ley de protección son medidas esenciales para garantizar la continuidad del arte titiritero y su aporte a la identidad cultural del país.