Día Internacional de la Geodiversidad

  Descubre cómo la UNESCO proclamó el Día de la Geodiversidad y la labor científica tras la conservación del patrimonio geológico. La Orga...

 

Geóloga inspeccionando con lupa las capas de un afloramiento rocoso durante un trabajo de campo en la montaña.
Descubre cómo la UNESCO proclamó el Día de la Geodiversidad y la labor científica tras la conservación del patrimonio geológico.


La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) proclamó oficialmente el 6 de octubre como el Día Internacional de la Geodiversidad durante la 41 sesión de su Conferencia General, celebrada el 22 de noviembre de 2021 en París, Francia. La resolución 41 C/38, promovida originalmente por la Unión Internacional de Ciencias Geológicas (IUGS) y respaldada por más de 80 organizaciones internacionales y 100 países, estableció su primera celebración global para el 6 de octubre de 2022 bajo el lema "La diversidad sustenta la vida". Esta conmemoración busca visibilizar el papel de la naturaleza no viva en la sostenibilidad ambiental, la gestión de recursos naturales, la infraestructura crítica y la resiliencia socioeconómica.

El concepto técnico de geodiversidad abarca la variedad natural de elementos geológicos, geomorfológicos, pedológicos y meteoríticos que constituyen la corteza terrestre. Esto incluye rocas, minerales, fósiles, suelos, relieves, sedimentos y los procesos dinámicos subterráneos y superficiales que los transforman. A diferencia de la biodiversidad, enfocada en organismos vivos, la geodiversidad constituye el sustrato físico sobre el cual se asientan los ecosistemas y la infraestructura humana, proporcionando agua potable, insumos minerales y almacenamiento de carbono.

La comprensión de la geodiversidad requiere analizar las propiedades fisicoquímicas del subsuelo, la mecánica de suelos y rocas, y la dinámica hídrica subterránea. Sin una caracterización geotécnica adecuada del medio abiótico, la planificación urbana, la transición energética y la conservación ambiental quedan expuestas a fallas estructurales, sobreexplotación de acuíferos y pérdidas económicas por desastres geofísicos.


Proclamación por la UNESCO y respaldo institucional global en 2021


El proceso de ratificación en la Conferencia General de la UNESCO en noviembre de 2021 aprobó la resolución 41 C/38. El expediente técnico elaborado por la IUGS fundamentó que aproximadamente el 47% de los indicadores de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la Agenda 2030 dependen directamente de una gestión informada del subsuelo. La iniciativa contó con la adhesión de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), el Consejo Internacional de Monumentos y Sitios (ICOMOS) y la Unión Geofísica Internacional (IUGG).

La elección del 6 de octubre tuvo como propósito articular redes globales de investigación geocientífica e ingeniería geotécnica, impulsando marcos regulatorios e iniciativas educativas. Durante los debates, los delegados técnicos enfatizaron la necesidad de equiparar la protección del patrimonio geológico con los esfuerzos dedicados a la biodiversidad, dado que la destrucción de formaciones rocosas, estratotipos y acuíferos profundos constituye un daño irreversible a escala humana.

Asimismo, la proclamación promovió la creación de inventarios nacionales de geositios bajo criterios cuantitativos de valor científico, rareza, representatividad y conservación. Este marco impulsó a los ministerios de medio ambiente y servicios geológicos a incorporar formalmente la geodiversidad en sus instrumentos de ordenamiento territorial.


Eventos globales y cobertura institucional durante la edición inaugural de 2022


La jornada del 6 de octubre de 2022 registró la ejecución de más de 200 actividades científicas en 48 países. La sede de la UNESCO en París albergó el simposio internacional Geodiversidad para las Personas y el Planeta, donde intervinieron geólogos, ingenieros geotécnicos, gestores de geoparques y responsables de políticas públicas. En este marco se expusieron las evaluaciones sobre el estado de conservación de los Geoparques Mundiales de la UNESCO, que en 2022 sumaban 177 áreas protegidas en 46 países, abarcando más de 370.000 kilómetros cuadrados.

En América Latina, la Red de Geoparques Mundiales de América Latina y el Caribe (GeoLAC) y la Asociación de Servicios Geológicos y Mineros de Iberoamérica (ASGMI) coordinaron jornadas técnicas en Brasil, México, Colombia, Perú y Chile. Estos encuentros se centraron en la cartografía de la geodiversidad andina y la vulnerabilidad hidrogeológica en cuencas transfronterizas. En Europa, el Instituto Geológico y Minero de España (IGME-CSIC), el Bureau de Recherches Géologiques et Minières (BRGM) y el Servicio Geológico de Gran Bretaña (BGS) desarrollaron talleres sobre geotecnia ambiental y monitoreo del hundimiento del suelo urbano.

Las actividades de 2022 sirvieron para lanzar la base de datos abierta sobre geositios globales, permitiendo estandarizar parámetros de evaluación de degradación del relieve. Este esfuerzo reforzó la cooperación científica entre países para la transferencia de tecnología de monitoreo sísmico y geotécnico.


Casos de estudio regionales sobre geodiversidad, geotecnia y gestión territorial


El análisis regional demuestra cómo la heterogeneidad del subsuelo determina los desafíos geotécnicos. En el Altiplano Andino (Bolivia, Chile y Argentina), los salares continentales (como Uyuni y Atacama) albergan más del 50% de las reservas mundiales de litio. La caracterización hidrogeológica de estas cuencas endorreicas exige estudiar la porosidad efectiva de las halitas, la densidad de salmueras subterráneas y las tasas de recarga freática para evitar el colapso de subsistemas hídricos.

En América del Norte, el Escudo Canadiense representa un ejemplo de geodiversidad ígnea y metamórfica precámbrica. Con rocas cristalinas de más de 2.500 millones de años, las evaluaciones geotécnicas se concentran en la resistencia a la compresión simple de granitos y gneises (superando 200 MPa), la caracterización de discontinuidades y la conductividad térmica del subsuelo para almacenamiento de energía y residuos.

En el sudeste asiático, la geodiversidad kárstica de Vietnam, Laos y China presenta condiciones complejas por la disolución química de carbonatos. La presencia de cavernas, dolinas y acuíferos de rápida infiltración exige tomografía de resistividad eléctrica (ERT) y georradar (GPR) previo a cimentaciones pesadas, previniendo subsidencias en zonas agrícolas e industriales.

En la cuenca del Mediterráneo, secuencias miocénicas y arcillas expansivas imponen retos en edificación. En sectores costeros de España e Italia, minerales arcillosos del grupo de las esmectitas generan variaciones volumétricas por ciclos de saturación y secado, requiriendo ensayos edométricos e inyecciones de consolidación en el terreno.


Parámetros geotécnicos y caracterización mecánica de la litosfera


La aplicación práctica de la geodiversidad en la ingeniería exige cuantificar las propiedades físicas de los materiales terrestres. La caracterización de macizos rocosos se fundamenta en clasificaciones estandarizadas como el índice RQD (Rock Quality Designation), el sistema RMR (Rock Mass Rating) de Bieniawski y el índice GSI (Geological Strength Index) de Hoek y Brown. Estos parámetros permiten estimar la cohesión efectiva, el ángulo de fricción interna y el módulo de deformabilidad del terreno.

En mecánica de suelos, la granulometría, los límites de Atterberg (límite líquido y plástico) y el ensayo Proctor otorgan los datos para clasificar el comportamiento del terreno según el Sistema Unificado de Clasificación de Suelos (USCS). La resistencia al corte no drenada y la velocidad de onda de corte (Vs30) a 30 metros de profundidad constituyen variables normativas indispensables para el diseño sismorresistente.

El conocimiento estratigráfico previene fallas como la licuefacción de arenas saturadas durante sismos, donde la presión de poro iguala a la tensión total. La medición in situ mediante ensayos de penetración estándar (SPT), penetración cónica (CPTU) y dilatómetro plano (DMT) permite mapear la susceptibilidad en llanuras aluviales y depósitos costeros.


Función de la geodiversidad en la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible


La geodiversidad proporciona soporte técnico directo a los ODS vinculados a la seguridad hídrica, energía limpia e infraestructura. Los acuíferos subterráneos en areniscas porosas, calizas karstificadas y basaltos fracturados representan el 99% del agua dulce líquida del planeta, abasteciendo al 50% de la población mundial para consumo doméstico y aportando el 40% del agua de regadío agrícola.

En relación con el ODS 7 (Energía asequible y no contaminante), la transición hacia matrices descarbonizadas requiere minerales críticos. La producción de baterías de litio, aerogeneradores y redes de transmisión depende del suministro de litio, cobalto, níquel, cobre y tierras raras (neodimio y disprosio). La prospección geológica sistemática permite localizar yacimientos viables bajo estándares sostenibles.

Adicionalmente, el ODS 11 (Ciudades sostenibles) depende de la disponibilidad de materiales de construcción (áridos, calizas, arcillas) cuya extracción debe planificarse minimizando el impacto paisajístico. La evaluación geotécnica de canteras garantiza el suministro de materias primas sin comprometer la estabilidad ambiental urbana.


Evaluación de riesgos geológicos y planificación territorial integrada


El análisis de procesos geológicos dinámicos —terremotos, erupciones volcánicas, deslizamientos, flujo de detritos, subsidencias y tsunamis— constituye la base para mitigar riesgos. Datos de la Oficina de las Naciones Unidas para la Reducción del Riesgo de Desastres (UNDRR) indican que, entre 2000 y 2019, los eventos geofísicos causaron más de 700.000 pérdidas humanas y daños económicos directos superiores a 500.000 millones de dólares.

La cartografía geotécnica y geomorfológica a escalas 1:5.000 a 1:25.000 delimita zonas de amenaza. La instrumentación técnica mediante piezómetros, inclinómetros, estaciones GNSS y sensores de interferometría de radar satelital (InSAR) facilita la detección temprana de deformaciones milimétricas en vertientes y estructuras urbanas.

La integración de datos de geodiversidad en los planes de ordenamiento territorial (POT) evita la ocupación de zonas de alto riesgo, como conos de deyección activos, llanuras de inundación de retorno de 100 años y fallas tectónicas activas. La ingeniería geotécnica aporta soluciones estructurales y no estructurales, como muros de gaviones, anclajes en roca y drenajes profundos para estabilizar taludes.


Conservación del patrimonio geológico mediante los Geoparques Mundiales


El patrimonio geológico comprende geositios con valor científico, educativo o estético excepcional que documentan la historia de la Tierra. El Programa de Geoparques Mundiales de la UNESCO promueve un modelo de gestión territorial que combina la protección del subsuelo con el desarrollo socioeconómico sostenible mediante el geoturismo y la educación ambiental.

La degradación de estos sitios por actividades extractivas no reguladas, urbanización descontrolada o expolio de fósiles implica la pérdida de registros estratigráficos. En 2022 se promovió la adopción de metodologías de cuantificación basadas en índices numéricos que evalúan la riqueza geológica por unidad de superficie, fragilidad y potencial didáctico.

Geoparques como el de la Costa Vasca en España (con el límite Cretácico-Paleógeno en el flysch de Zumaia) o el Geoparque Araripe en Brasil (fósiles del Cretácico Inferior en nódulos calcáreos) demuestran que conservar la geodiversidad genera retornos económicos medibles para las poblaciones locales mediante empleo en servicios turísticos y divulgación.


Proyección de las políticas de gestión terrestre y retos ambientales de cara a 2030


La consolidación del Día Internacional de la Geodiversidad por la UNESCO sentó un antecedente para incluir las ciencias de la Tierra en las convenciones sobre cambio climático y biodiversidad. De cara a 2030, el principal reto normativo consiste en implementar legislaciones nacionales que reconozcan el valor del patrimonio geológico con un estatus equivalente al de la flora y la fauna amenazadas.

Asimismo, la demanda de recursos minerales para la electrificación requiere un cambio de paradigma en geología ambiental. La aplicación de economía circular a la minería —como el reprocesamiento de relaves para extraer elementos secundarios y la restauración geotécnica progresiva de explotaciones— resulta imprescindible para minimizar la perturbación de la corteza.

El avance de modelaciones numérico-geotécnicas y el análisis de grandes volúmenes de datos geoespaciales con inteligencia artificial permitirán optimizar la gestión del subsuelo urbano y la evaluación de riesgos geofísicos. La conservación de la geodiversidad se consolida como un requisito imprescindible para la supervivencia y el desarrollo sostenible de la sociedad.