El 25 de agosto de 1944, la Segunda División Blindada del general Leclerc entró en París para poner fin a 1.532 días de ocupación nazi. ...
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| El 25 de agosto de 1944, la Segunda División Blindada del general Leclerc entró en París para poner fin a 1.532 días de ocupación nazi. |
El 25 de agosto de 1944 concluyó formalmente la ocupación de las fuerzas del Tercer Reich en París, tras 1.532 días de dominio operacional alemán iniciado el 14 de junio de 1940. La capitulación de las tropas de ocupación, firmada por el general de infantería Dietrich von Choltitz en la prefectura de policía de la capital francesa, consolidó el colapso del frente alemán en el noroeste de Europa tras el desembarco de Normandía la operación Overlord en junio del mismo año. El proceso de recuperación del control territorial no respondió únicamente a una maniobra táctica del Supremo Cuartel General de la Fuerza Expedicionaria Aliada, sino a una compleja interacción de presiones de la insurgencia urbana interna, desacuerdos de planificación logística entre el alto mando estadounidense y el Gobierno Provisional de la República Francesa, y el colapso de las líneas defensivas alemanas a lo largo del río Sena.
Estrategia anfibia aliada y el aplazamiento inicial del avance sobre la capital
A inicios de agosto de 1944, el plan de operaciones del general Dwight D. Eisenhower, Comandante Supremo de las Fuerzas Aliadas en Europa, priorizaba el avance directo hacia el este con el objetivo de alcanzar la frontera alemana y la cuenca industrial del Ruhr antes del invierno. Las estimaciones logísticas del XII Grupo de Ejércitos, bajo el mando del general Omar Bradley, desaconsejaban una toma directa de la capital francesa en las semanas inmediatas al cierre de la bolsa de Falaise el 21 de agosto. El consumo estimado de combustible para abastecer a una ciudad de casi tres millones de habitantes requería el desvío de aproximadamente 1.500 toneladas de suministros diarios, un volumen que el mando aliado prefería destinar al abastecimiento del Primer Ejército de Estados Unidos y del Segundo Ejército británico en su penetración hacia Bélgica.
Adicionalmente, el mando aliado calculaba que una batalla prolongada de combate urbano contra la guarnición alemana, encuadrada en el LXXXIV Cuerpo de Ejército del Primer Ejército alemán, causaría una destrucción masiva de la infraestructura civil y demoraría el ritmo global de la ofensiva. La directiva del SHAEF contemplaba rodear la zona metropolitana mediante un doble envolvimiento táctico por el norte y el sur, aislando a la guarnición enemiga y forzando su rendición por inanición sin empeñar unidades blindadas en calles estrechas. Sin embargo, los acontecimientos en el interior de la ciudad alteraron radicalmente el cronograma operativo del alto mando.
Insurrección urbana de la Resistencia y la paralización de la infraestructura capitalina
El 10 de agosto de 1944, los empleados de la Compañía del Metro de París iniciaron una huelga general, a la cual se sumaron los trabajadores de correos el 15 de agosto y los efectivos de la Gendarmería y la Policía Nacional el 13 de agosto. La paralización del transporte y los servicios de comunicaciones redujo drásticamente la capacidad de mando y control de la guarnición alemana. El 18 de agosto, la confederación de movimientos de resistencia integrados en las Fuerzas Francesas del Interior, bajo la dirección militar del coronel Henri Rol-Tanguy, jefe del sector de la Isla de Francia del Partido Comunista Francés, declaró la insurrección general en todo el departamento del Sena.
Con un arsenal limitado que no superaba las 1.400 armas cortas y fusiles ligeros, las unidades de las FFI levantaron más de 600 barricadas en los distritos periféricos y centrales, bloqueando los ejes viales principales y aislando los puntos fuertes alemanes establecidos en el Hotel de Ville, el Palacio del Luxemburgo y la plaza de la Concordia. Las fuerzas de ocupación, compuestas por aproximadamente 20.000 efectivos apoyados por 80 piezas de artillería y 60 carros de combate ligeros y pesados Panzer IV y Panther, mantuvieron el control de nodos clave, pero sufrieron un desgaste constante por el fuego de tiradores emboscados y el sabotaje de sus redes de suministro.
Despliegue operativo de la Segunda División Blindada y la orden de marcha
La presión política ejercida por el general Charles de Gaulle, líder del Comité Francés de Liberación Nacional, resultó determinante para cambiar la decisión del mando supremo aliado. De Gaulle advirtió a Eisenhower el 22 de agosto que, si las fuerzas aliadas no intervenían, la insurrección comunista tomaría el control administrativo de la ciudad o sería repelida con un alto costo en vidas civiles por las tropas alemanas. Ante esta situación, Eisenhower autorizó al V Cuerpo del Primer Ejército de Estados Unidos, comandado por el mayor general Leonard T. Gerow, enviar unidades a la capital.
La tarea fue asignada a la Segunda División Blindada de Francia, conocida como la División Leclerc, unidad equipada con material estadounidense que incluía carros M4 Sherman y semiorugas M3. La división, compuesta por 16.000 hombres integrados por veteranos de las Fuerzas Francesas Libres, tropas coloniales de África y voluntarios españoles de la Novena Compañía del Tercer Batallón del Regimiento de Marcha del Tchad, inició su avance el 23 de agosto desde Rambouillet, enfrentando posiciones defensivas enemigas en Antony y Fresnes, a 15 kilómetros al sur de París.
A las 21:22 horas del 24 de agosto, los primeros elementos de la división, encabezados por la Novena Compañía al mando del capitán Raymond Dronne, ingresaron a la ciudad por la Porte d'Italie a bordo de sus blindados. Estos vehículos alcanzaron la plaza del Hotel de Ville a las 21:45 horas, estableciendo una cabeza de puente dentro del perímetro urbano e informando a los mandos de la Resistencia que el grueso de la división blindada y la Cuarta División de Infantería de Estados Unidos ingresarían a la mañana siguiente.
Evolución de los combates urbanos y la capitulación del mando alemán
Al amanecer del 25 de agosto, dos columnas de la Segunda División Blindada entraron simultáneamente por el sur y el oeste de la ciudad, iniciando la neutralización sistemática de los focos de resistencia alemanes. Los combates más intensos se registraron en el Jardín de las Tullerías, los alrededores de la Cámara de Diputados y la plaza de la República. La artillería de la división neutralizó los carros de combate alemanes apostados en la rue de Rivoli y el bulevar Saint-Germain, mientras las tropas de infantería asaltaban los edificios gubernamentales reconvertidos en fortalezas.
A pesar de las órdenes directas emitidas por el Cuartel General del Fuhrer el 23 de agosto, las cuales exigían la destrucción total de la infraestructura puentes sobre el Sena, monumentos e instalaciones industriales antes de abandonar la plaza, el general von Choltitz declinó ejecutar las demoliciones programadas. La escasez de zapadores calificados, la interrupción del tráfico telefónico militar y la evaluación realista de la imposibilidad táctica de sostener la posición frente al envolvió blindado inclinaron al mando alemán a negociar un alto el fuego parcial a mediodía.
A las 15:30 horas del 25 de agosto, von Choltitz fue capturado en su cuartel general en el Hotel Meurice y trasladado a la Prefectura de Policía. Allí firmó el documento oficial de capitulación ante el general Philippe Leclerc y el coronel Henri Rol-Tanguy. El balance de bajas durante los combates de la liberación entre el 18 y el 25 de agosto registró aproximadamente 1.000 combatientes de la Resistencia fallecidos, 582 civiles muertos, 130 soldados de la Segunda División Blindada caídos en acción y cerca de 3.200 bajas germanas entre muertos y heridos, además de 12.800 prisioneros de guerra alemanes.
Distribución de fuerzas y bajas registradas en la operación
El análisis de los efectivos empeñados en el frente urbano de París refleja la siguiente correlación militar entre el 18 y el 25 de agosto de 1944:
Guarnición del Tercer Reich: 20.000 efectivos pertenecientes a unidades de la Wehrmacht, la Luftwaffe y la SS. Bajas registradas: 3.200 muertos o heridos y 12.800 prisioneros capturados tras la firma de la capitulación.
Fuerzas Francesas del Interior: 20.000 partisanos movilizados de forma irregular con armamento ligero. Bajas registradas: 1.000 fallecidos y 1.500 heridos en los enfrentamientos de barricadas.
Aliados Segunda División Blindada de Francia y Cuarta División de Infantería de Estados Unidos: 20.000 soldados regulares con 250 carros de combate. Bajas registradas: 130 muertos y 225 heridos en la fuerza francesa; bajas mínimas en la unidad estadounidense al operar en el flanco este.
Restablecimiento de la autoridad estatal y consecuencias geopolíticas
La tarde del 25 de agosto, el general Charles de Gaulle se trasladó al Ministerio de la Guerra en la rue Saint-Dominique para asumir las funciones de jefe del Gobierno Provisional de la República Francesa, afirmando la continuidad del Estado francés frente a los planes de la Administración Militar Aliada de los Territorios Ocupados que la diplomacia estadounidense pretendía implementar en el país. En su discurso pronunciado en el Hotel de Ville esa misma noche, de Gaulle proclamó la liberación de la ciudad como un acto ejecutado por las propias fuerzas francesas, invisibilizando temporalmente la dependencia logística del mando aliada para afianzar la soberanía del nuevo régimen provisional.
El 26 de agosto, se realizó un desfile militar a lo largo de los Campos Elíseos desde el Arco del Triunfo hasta la Catedral de Notre-Dame, encabezado por de Gaulle y los mandos militares de la Segunda División Blindada. El evento sirvió para desarmar formalmente a las milicias irregulares de la Resistencia e integrarlas progresivamente en el Primer Ejército Francés, comandado por el general Jean de Lattre de Tassigny, reestructurando el monopolio de la fuerza bajo un ejército regular unificado.
La liberación de París aceleró la retirada del Grupo de Ejércitos B alemán hacia las posiciones defensivas de la Línea Sigfrido y permitió a las fuerzas aliadas reorganizar su red logística mediante el uso de la red ferroviaria centrada en la capital. El control efectivo del territorio francés por parte del Gobierno Provisional facilitó la firma de acuerdos internacionales, culminando con el reconocimiento diplomático formal de la administración de de Gaulle por parte de Estados Unidos, Reino Unido y la Unión Soviética el 23 de octubre de 1944, asegurando a Francia un puesto de permanente en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas tras la finalización del conflicto en 1945.
