Fosa de las Marianas

  A m谩s de 10.000 metros de profundidad, la Fosa de las Marianas alberga organismos 煤nicos adaptados a presiones extremas y revelaciones tec...

 

Un sumergible de exploraci贸n profunda posado en el lecho marino sedimentario del abismo de Challenger a miles de metros bajo el agua, iluminando la penumbra con focos potentes mientras su brazo rob贸tico recolecta muestras cient铆ficas en presencia de anf铆podos nadando a su alrededor.
A m谩s de 10.000 metros de profundidad, la Fosa de las Marianas alberga organismos 煤nicos adaptados a presiones extremas y revelaciones tect贸nicas clave. Descubre los hallazgos de las misiones que han explorado este enigma oce谩nico.


La Fosa de las Marianas representa el punto geogr谩fico de mayor profundidad en la corteza terrestre, ubicada en el oc茅ano Pac铆fico occidental, al este de las islas Marianas. Esta depresi贸n topogr谩fica alcanza un valor m谩ximo de profundizaci贸n registrado en el abismo de Challenger, localizado aproximadamente en las coordenadas 11°22'N y 142°35'E. Su origen tect贸nico corresponde a una zona de subducci贸n donde la placa del Pac铆fico, de mayor densidad y antig眉edad, se introduce por debajo de la placa de las Filipinas. El an谩lisis geof铆sico de esta estructura define un perfil de fosa oce谩nica caracterizado por altas presiones hidrost谩ticas que superan los 1.000 bares en su fondo y una temperatura del agua marina estabilizada entre 1 y 4 grados Celsius.


Geometr铆a estructural y origen tect贸nico de la fosa


La Fosa de las Marianas posee una longitud aproximada de 2.550 kil贸metros y un ancho promedio de 69 kil贸metros. La curvatura de la fosa es el resultado directo de la geometr铆a de las placas litosf茅ricas en interacci贸n. La placa del Pac铆fico en este sector presenta una edad geol贸gica cercana a los 180 millones de a帽os, lo que se traduce en una litosfera fr铆a, densa y gruesa. Esta densidad elevada facilita un 谩ngulo de subducci贸n empinado, cercano a los 90 grados en ciertas zonas profundas, lo que explica la magnitud de la depresi贸n vertical lograda en comparaci贸n con otras fosas oce谩nicas del planeta.

El proceso de subducci贸n genera un frotamiento tect贸nico continuo que produce eventos s铆smicos de magnitud variable y una actividad volc谩nica asociada en el arco de las Marianas. A medida que la placa descendente penetra en el manto terrestre, libera fluidos atrapados en los sedimentos y minerales hidratados. Estos fluidos reducen el punto de fusi贸n de las rocas del manto suprayacente, dando lugar a un magmatismo que alimenta los volcanes submarinos y las islas volc谩nicas dispuestas en paralelo a la fosa.

Las mediciones batim茅tricas modernas realizadas con ecosondas multihaza han permitido cartografiar la topograf铆a del fondo marino con una resoluci贸n sin precedentes. Los modelos digitales del terreno muestran un relieve accidentado dentro de la fosa, caracterizado por escarpes de falla, bloques tect贸nicos fracturados y cuencas sedimentarias locales donde se depositan sedimentos pel谩gicos y material procedente de desprendimientos de las paredes laterales.


Mediciones en el abismo de Challenger durante el siglo XX y XXI


La determinaci贸n precisa de la profundidad m谩xima en la Fosa de las Marianas ha sido objeto de diversas campa帽as oceanogr谩ficas desde mediados del siglo XIX. La expedici贸n del HMS Challenger de la Marina Real brit谩nica identific贸 en 1875 una profundidad de 8.184 metros utilizando cables ponderados. Este hallazgo inicial situ贸 la regi贸n como una zona prioritario para la investigaci贸n geof铆sica marina.

En 1951, la nave brit谩nica HMS Challenger II emple贸 t茅cnicas de ecosondeo para registrar una profundidad de 10.863 metros en el sector sudoeste de la fosa, punto que fue bautizado oficialmente como abismo de Challenger. Posteriormente, en 1957, la embarcaci贸n de investigaci贸n sovi茅tica Vityaz report贸 una cifra de 11.034 metros. Sin embargo, revisiones posteriores con calibraciones de velocidad del sonido en columna de agua ajustaron las lecturas est谩ndar del abismo de Challenger a un rango promedio de 10.910 a 10.994 metros.


Cronolog铆a de inmersiones tripuladas e no tripuladas


La primera exploraci贸n tripulada hasta el fondo del abismo de Challenger se ejecut贸 el 23 de enero de 1960 mediante el batiscafo Trieste, dise帽ado por Auguste Piccard y adquirido por la Armada de los Estados Unidos. El ocean贸grafo Jacques Piccard y el teniente Don Walsh alcanzaron una profundidad calculada en 10.916 metros, resistiendo presiones superiores a 1.050 atm贸sferas durante una permanencia en el fondo de aproximadamente 20 minutos.

El 24 de marzo de 2012, el explorador y cineasta James Cameron realiz贸 la primera inmersi贸n en solitario a bordo de la nave Deepsea Challenger. La sonda alcanz贸 una profundidad de 10.898 metros. Durante la misi贸n se recolectaron muestras de sedimentos, datos de temperatura y registros de video de alta definici贸n que documentaron la ausencia de megafauna en la cuenca central del abismo.

En mayo de 2019, la expedici贸n Five Deeps, liderada por V铆ctor Vescovo a bordo del veh铆culo DSV Limiting Factor, registr贸 un nuevo r茅cord de profundidad de 10.928 metros en la Fosa de las Marianas. Durante esta serie de inmersiones se confirm贸 la presencia de organismos end茅micos y la detecci贸n de residuos pl谩sticos sint茅ticos en las zonas m谩s profundas de la depresi贸n.


Condiciones f铆sicas y qu铆micas del ambiente hadal


El ambiente hadal comprende las zonas oce谩nicas ubicadas por debajo de los 6.000 metros de profundidad. La Fosa de las Marianas representa el ecosistema hadal m谩s extenso del mundo. La columna de agua sobre el abismo de Challenger genera una presi贸n hidrost谩tica que se incrementa linealmente a raz贸n de aproximadamente 1 atm贸sfera por cada 10 metros de descenso, alcanzando niveles finales de 108,6 megapascales en el fondo.

La circulaci贸n de agua profunda en la fosa depende del flujo de masas de agua de origen ant谩rtico, caracterizadas por temperaturas que oscilan entre 1 y 4 grados Celsius. El agua es rica en ox铆geno disuelto debido a las corrientes de fondo que transportan agua polar densa. No obstante, la concentraci贸n de materia org谩nica es extremadamente baja, ya que el aporte nutricional depende del material biol贸gico que sedimenta desde la zona epipel谩gica situada miles de metros m谩s arriba.

La composici贸n qu铆mica del agua en la Fosa de las Marianas muestra variaciones regionales provocadas por el serpentinito hidrot茅rmico. Los volcanes de barro serpentin铆tico situados en la placa cabalgante, como el monte submarino Sirena, emiten fluidos alcalinos con un pH superior a 12, ricos en metano e hidr贸geno molecular, derivados de la reacci贸n entre el agua de mar y las rocas peridot铆ticas del manto terrestre.


Biodiversidad adapada a extremas presiones hidrost谩ticas


A pesar de las condiciones ambientales extremas, la Fosa de las Marianas alberga comunidades biol贸gicas adaptadas a la oscuridad absoluta, presiones elevadas y escasez de nutrientes. Las investigaciones metagen贸micas han revelado que la mayor parte de la biomasa est谩 constituida por bacterias, arqueas y hongos piez贸filos, organismos que requieren presiones hidrost谩ticas elevadas para mantener la fluidez de sus membranas celulares y la estabilidad funcional de sus prote铆nas.

Entre la fauna pluricelular destacan los anf铆podos gigantes de la especie Hirondellea gigas. Estos crust谩ceos habitan a profundidades superiores a los 10.000 metros y han desarrollado mecanismos bioqu铆micos para digerir materia vegetal derribada y sedimentos ricos en carbono. An谩lisis qu铆micos han demostrado que Hirondellea gigas utiliza un exoesqueleto fortalecido con hidr贸xido de aluminio sintetizado mediante la conversi贸n de minerales del sedimento marino en medio 谩cido estomacal.

A profundidades de hasta 8.178 metros se ha documentado la presencia del pez baboso de las Marianas, Pseudoliparis swirei. Esta especie de la familia Liparidae representa el pez vivo capturado a mayor profundidad. Pseudoliparis swirei carece de vejiga natatoria y presenta adaptaciones gen茅ticas que previenen la cristalizaci贸n de prote铆nas celulares y mantienen la integridad estructural 贸sea en ausencia de calcificaci贸n densa.


Contaminaci贸n sint茅tica y acumulaci贸n de micropl谩sticos en el sedimento


Estudios anal铆ticos publicados por instituciones acad茅micas entre 2017 y 2021 han verificado que la Fosa de las Marianas act煤a como un sumidero final para contaminantes antropog茅nicos diseminados por la corriente oce谩nica global. Muestras de organismos anf铆podos recolectados en el abismo de Challenger mostraron concentraciones de contaminantes org谩nicos persistentes, espec铆ficamente bifenilos policlorados y 茅teres de polibromodifenilo, en niveles sustancialmente superiores a los registrados en aguas costeras adyacentes a zonas industriales.

El an谩lisis espectrosc贸pico de los sedimentos extra铆dos a m谩s de 10.000 metros de profundidad confirm贸 la presencia de micropl谩sticos compuestas por tereftalato de polietileno, polietileno y poliamida. La densidad de fibras y micropart铆culas sint茅ticas en la zona hadal se explica por la bioacumulaci贸n en la cadena tr贸fica y el transporte por nieve marina, que arrastra part铆culas pl谩sticas suspendidas desde la superficie hacia las cuencas profundas de la fosa.

Los datos oceanogr谩ficos indican que la arquitectura topogr谩fica de la fosa impide la dispersi贸n lateral de los sedimentos acumulados, transformando la depresi贸n en una zona de concentraci贸n a largo plazo para compuestos qu铆micos sint茅ticos no biodegradables. Esto evidencia el impacto directo de las actividades industriales sobre 谩reas oce谩nicas de dif铆cil acceso geogr谩fico.


Marco de protecci贸n ambiental y soberan铆a territorial


La Fosa de las Marianas se encuentra comprendida dentro de las zonas econ贸micas exclusivas vinculadas al Territorio de Guam y a la Mancomunidad de las Islas Marianas del Norte, ambas bajo jurisdicci贸n de los Estados Unidos. El 6 de enero de 2009, mediante la Proclamaci贸n Presidencial 8335, se estableci贸 el Monumento Nacional Marino de la Fosa de las Marianas, cubriendo una extensi贸n aproximada de 246.000 kil贸metros cuadrados de superficie marina y lecho oce谩nico.

El monumento nacional proh铆be la extracci贸n de recursos minerales, la miner铆a en el lecho marino y la pesca comercial en las zonas protegidas. La administraci贸n del 谩rea est谩 asignada de manera conjunta al Servicio de Pesca y Vida Silvestre de los Estados Unidos, a la Administraci贸n Nacional Oce谩nica y Atmosf茅rica y a las autoridades locales de las Islas Marianas del Norte.

El inter茅s cient铆fico contempor谩neo en la fosa combina la investigaci贸n geof铆sica de los procesos de subducci贸n con la b煤squeda de compuestos biotecnol贸gicos derivados de microorganismos extrem贸filos. La regulaci贸n internacional impone requisitos estrictos para las campa帽as de muestreo y cartograf铆a, asegurando que las actividades de exploraci贸n mantengan la integridad ambiental de este ecosistema 煤nico en la Tierra.