La celebración del Velorio de la Santísima Cruz de Mayo en la Escuela Básica Estadal José Antonio Páez , situada en el Callejón El Torre...
La celebración del Velorio de la Santísima Cruz de Mayo en la Escuela Básica Estadal José Antonio Páez, situada en el Callejón El Torres de Petare, representa un ejercicio de transmisión patrimonial con más de ciento cincuenta años de continuidad histórica. Esta manifestación cultural, que integra elementos de la religiosidad popular, el ciclo agrícola y la identidad comunitaria, se fundamenta en el culto al Santísimo Madero durante el periodo de transición estacional en Venezuela. La actividad, gestionada por la Asociación Civil Curiosidades del Teatro Studio, permitió la convergencia de la Cofradía Santísima Cruz de Mayo de Guarenas, docentes y alumnos de primaria en un proceso de salvaguardia activa de las tradiciones regionales.
Taller de percusión y muestra técnica de Carlos Sotillo
El maestro Carlos Alberto Sotillo, miembro fundamental de la Cofradía Santísima Cruz de Mayo de Guarenas, lideró la fase instructiva del evento mediante una muestra de toque que desglosó los patrones rítmicos de la fulía. Durante el taller, Sotillo explicó la función mecánica y sonora de cada instrumento, permitiendo que los estudiantes de primaria y el personal de la institución identificaran la interdependencia entre los tambores. Su metodología se enfocó en la demostración práctica, donde cada golpe en el cuero y cada acento en el metal del plato de peltre fueron analizados como parte de un lenguaje comunicativo sagrado y popular.
Esta muestra técnica es vital para la salvaguardia del patrimonio, ya que el toque de la Cruz de Mayo no es una ejecución libre, sino que responde a una tradición de respeto y precisión. Al enseñar el manejo correcto del pujao, el cruzao y la prima, el maestro Sotillo garantizó que el conocimiento técnico no se pierda, facilitando que las nuevas generaciones comprendan la complejidad de la polirritmia mirandina. La actividad transformó el aula en un centro de investigación activa, donde la pericia del cultor sirvió como puente para el fortalecimiento de la identidad cultural en Petare.
Dirección de Xiomara Barrios en décimas y fulías
La ejecución literaria y musical de la jornada estuvo bajo la dirección técnica de la maestra cultora Xiomara Barrios, quien lideró la entonación de las fulías y la supervisión de las décimas. La fulía, como género central del velorio, exige una estructura de canto responsorial donde la precisión en la rima y el ritmo es determinante para mantener el carácter sagrado de la ofrenda. Barrios, también integrante de la Cofradía Santísima Cruz de Mayo de Guarenas, aseguró que las intervenciones poéticas respetaran la métrica de la décima espinela, permitiendo que la palabra cantada fuera el eje conductor del respeto hacia el Santísimo Madero.
Acompañando esta labor, los percusionistas María Sotillo y Antonio Sotillo aportaron la base rítmica necesaria para que la voz de la maestra Barrios y de los demás promeseros fluyera de acuerdo con los cánones tradicionales. Esta dinámica de transmisión oral facilitó que los alumnos observaran la complejidad del diálogo entre el canto y el tambor, reafirmando que la Cruz de Mayo es una manifestación viva que requiere destreza literaria y musical para su correcta ejecución bajo la guía de expertos.
Conducción y animación pedagógica de Argenis González
El desarrollo programático del evento contó con la animación de Argenis David González Valderrama, quien actuó como mediador entre los portadores patrimoniales y la comunidad estudiantil. Su función como animador fue fundamental para contextualizar cada fase del velorio, explicando técnicamente el significado de los ritos y la importancia de los instrumentos utilizados. La conducción de González permitió integrar a los alumnos de diferentes edades, al personal docente y administrativo en una experiencia educativa que trascendió lo festivo para convertirse en una cátedra de identidad regional.
Bajo la coordinación de Curiosidades del Teatro Studio, González Valderrama y Yaritza del Carmen Valderrama Caldera aplicaron criterios de gestión cultural que priorizan la participación activa. Al desglosar los elementos del velorio durante la animación, se logró que el público escolar comprendiera la importancia de la Cruz de Mayo como un símbolo de fertilidad y cohesión social. Esta labor de mediación asegura que los códigos culturales de la Cofradía Santísima Cruz de Mayo de Guarenas sean asimilados de forma precisa por las nuevas generaciones en Petare.
Organología y ensamble de percusión tradicional
La arquitectura sonora del velorio se sustentó en un ensamble de instrumentos específicos. La instrumentación empleada incluyó los tambores tradicionales conocidos como Pujao (registro grave para el pulso base), Cruzao (registro medio para el contrapunto) y Prima (registro agudo para repiques solistas). A este conjunto de cueros se sumaron las Maracas, que definen el tiempo y aportan brillo acústico, y el Plato de Peltre, un idiófono metálico cuyo uso es característico de los velorios de la zona mirandina.
La interacción entre las marcas, la prima, el pujao y el cruzao, sumada al sonido penetrante del plato de peltre, creó la atmósfera necesaria para la ejecución de las fulías. La investigación técnica destaca que el uso de estos instrumentos no es decorativo, sino funcional; cada golpe y cada acento responden a una estructura polirrítmica que ha sido preservada por cultores como Carlos Sotillo. La presencia de estos instrumentos en la E.B.E. José Antonio Páez permitió una demostración práctica de la organología afrovenezolana y su evolución histórica.
Síntesis analítica del impacto sociocultural en Petare
El Velorio de la Santísima Cruz de Mayo en el Callejón El Torres concluye como un hito de salvaguardia patrimonial gestionado por Curiosidades del Teatro Studio con el apoyo de la Cofradía Santísima Cruz de Mayo de Guarenas. La integración del taller de toque de Carlos Sotillo, la pericia musical de Xiomara Barrios y la capacidad de conducción de Argenis González garantizó un evento de alta calidad informativa y cultural. La verificación de los componentes técnicos demuestra que la escuela José Antonio Páez se transformó en un laboratorio de identidad viva.
Este tipo de actividades refuerza la idea de que la preservación del patrimonio inmaterial depende de alianzas estratégicas entre portadores de tradición y centros educativos. La Cruz de Mayo, con su herencia de más de siglo y medio, sigue siendo una herramienta poderosa para el fortalecimiento del tejido social. Los datos documentados en esta jornada sirven como testimonio de la vigencia de la cultura popular venezolana y proyectan la importancia de continuar sistematizando estas experiencias para asegurar que el Santísimo Madero siga siendo un símbolo de encuentro y esperanza en las comunidades del siglo XXI.