Francisco Paco Azcona y el teatro en Guarenas

El inmigrante canario que transformó el teatro en Guarenas. La...


Retrato profesional de perfil en calidad DSLR de Francisco Paco Azcona, luciendo sombrero, gafas de montura oscura y bigote, con un globo terráqueo de fondo.
El inmigrante canario que transformó el teatro en Guarenas. La vida de Paco Azcona, de polizón en 'La Elvira' a referente cultural.

Primer plano de Francisco Paco Azcona con expresión serena, destacando su cabello rubio, bigote canoso y pajarita de lentejuelas oscuras sobre una camisa blanca.
'Cultor sin fronteras': La odisea de Paco Azcona entre las Islas Canarias y la Perla de Miranda. Un viaje de arte, resiliencia y vocación.

Fotografía profesional de Paco Azcona dirigiendo a un grupo de jóvenes actores bajo un techo de zinc, señalando un libreto con autoridad y pasión artística.
Forjando talentos: El legado pedagógico de Paco Azcona en el Taller Huerena. Descubre cómo un hombre y su pasión educaron a una generación de artistas.

Origen de Francisco Azcona en Las Palmas de Gran Canaria


Francisco Azcona López nació el 26 de septiembre de 1930 en Las Palmas de Gran Canaria, en las Islas Canarias, territorio insular de España ubicado frente a la costa noroeste africana. Su infancia transcurrió en el entorno de la playa de Las Canteras, uno de los espacios marítimos más representativos del archipiélago canario. En ese sector se encuentra la conocida Peña de la Vieja, una formación rocosa asociada históricamente con relatos populares vinculados a pescadores, accidentes marítimos y tradiciones orales de la comunidad local.

La playa de Las Canteras constituyó durante la primera mitad del siglo XX un punto de encuentro social y económico para numerosos habitantes de Las Palmas. El entorno costero estaba marcado por la actividad pesquera, las construcciones volcánicas naturales y una intensa interacción comunitaria. En ese escenario creció Paco Azcona junto a sus padres, Juan Azcona y Edelmira López, además de sus hermanos Juan y Hermelinda, conocida familiarmente como La Nena.

La década de 1930 estuvo profundamente condicionada por las consecuencias políticas y económicas derivadas de la Guerra Civil Española iniciada en 1936. Aunque las Islas Canarias no fueron escenario de los principales combates, sí experimentaron restricciones económicas, militarización y control político bajo el régimen franquista instaurado tras la victoria de Francisco Franco en 1939. La emigración hacia América Latina se convirtió en una alternativa recurrente para miles de españoles afectados por la pobreza y la falta de oportunidades laborales.

En el caso de Canarias, la emigración hacia Venezuela adquirió dimensiones significativas entre las décadas de 1940 y 1950. Diversos estudios demográficos sobre la migración canaria estiman que decenas de miles de isleños se trasladaron al territorio venezolano durante esos años, especialmente hacia regiones agrícolas y centros urbanos en expansión. Paco Azcona formó parte de ese proceso migratorio que transformó la composición social de varias ciudades venezolanas.


La travesía de La Elvira hacia Venezuela en 1949


El 17 de abril de 1949 Francisco Azcona inició el viaje que modificaría definitivamente su trayectoria personal y profesional. Con apenas 18 años abordó la goleta La Elvira junto a otras 105 personas que intentaban llegar a Venezuela en condiciones precarias. La salida se produjo en un contexto en el que numerosos inmigrantes españoles recurrían a embarcaciones pequeñas debido a las restricciones migratorias y a las dificultades económicas de la posguerra.

La travesía marítima entre Canarias y el Caribe representaba un recorrido complejo por las limitaciones técnicas de muchas de estas embarcaciones. Las goletas utilizadas por inmigrantes durante esos años carecían frecuentemente de condiciones adecuadas de seguridad, capacidad alimentaria y asistencia sanitaria. Sin embargo, la expectativa de mejores oportunidades económicas en Venezuela impulsó a miles de jóvenes a asumir el riesgo.

La Elvira arribó al puerto de Carúpano el 24 de mayo de 1949, en el estado Sucre. Venezuela atravesaba entonces un período de expansión económica vinculado principalmente al crecimiento petrolero experimentado desde las décadas anteriores. Durante el gobierno militar surgido tras el golpe de Estado de 1948, el país mantenía una importante demanda de mano de obra para sectores urbanos, agrícolas y de infraestructura.

El propio Paco Azcona recordaría posteriormente que su madre consideraba aquella decisión como la aventura de un muchacho demasiado joven para abandonar su tierra natal. Sin embargo, las condiciones socioeconómicas de la España franquista empujaban a numerosos jóvenes a buscar alternativas fuera del continente europeo. Para muchos inmigrantes canarios, Venezuela representaba un destino culturalmente cercano por el idioma y por las redes familiares ya establecidas en ciudades venezolanas.

Tras llegar a Venezuela, Paco recorrió distintas regiones del país realizando múltiples oficios. Trabajó como pintor, albañil y mesonero, actividades comunes entre inmigrantes recién llegados que necesitaban estabilidad económica inmediata. Durante esos años también enfrentó problemas de salud relacionados con la tuberculosis, enfermedad que mantenía alta incidencia en sectores populares latinoamericanos durante la mitad del siglo XX debido a las limitaciones sanitarias existentes.


El establecimiento definitivo de Paco Azcona en Guarenas


La estabilidad personal de Francisco Azcona comenzó a consolidarse a inicios de la década de 1960. El 16 de diciembre de 1961 contrajo matrimonio con la maestra Hermelinda Flores León, reconocida en Guarenas por su participación educativa y comunitaria. A partir de ese momento Azcona fijó residencia permanente en esta ciudad del estado Miranda, ubicada al este de Caracas.

Guarenas experimentaba en aquellos años un importante crecimiento demográfico y urbano. La cercanía con Caracas favorecía el desarrollo industrial y comercial de la localidad, mientras numerosas familias provenientes de distintas regiones del país se establecían en el municipio Plaza. La ciudad comenzó a consolidar una dinámica cultural propia apoyada por instituciones educativas, agrupaciones artísticas y centros comunitarios.

En ese contexto Paco Azcona inició una integración progresiva dentro de la vida social guarenera. Su experiencia migratoria, sumada a su interés por las expresiones culturales, facilitó el contacto con artistas y promotores locales. La comunidad cultural de Guarenas durante los años sesenta mantenía una intensa actividad vinculada al teatro, la música y la literatura, impulsada por docentes, estudiantes y agrupaciones independientes.

Diversos testimonios de cultores locales coinciden en que Azcona desarrolló una relación estrecha con sectores juveniles de la ciudad. Su capacidad organizativa y su disposición para colaborar en proyectos comunitarios lo convirtieron rápidamente en una figura reconocida dentro de los espacios culturales del municipio. Esa participación terminaría definiendo el resto de su trayectoria pública.


Ingreso al movimiento teatral guarenero en 1962


El inicio formal de Paco Azcona en las artes escénicas ocurrió en 1962 cuando Armando Urbina lo invitó a participar en el Centro Experimental de Arte de Guarenas. Esta institución funcionaba como espacio de formación artística para jóvenes interesados en teatro y otras disciplinas culturales. Urbina identificó rápidamente las capacidades organizativas y pedagógicas del inmigrante canario.

Poco tiempo después Azcona fue designado Estudiante-Instructor, función que implicaba colaborar en la preparación de nuevos integrantes del centro artístico. El modelo de formación teatral impulsado en Guarenas durante esos años respondía a dinámicas de aprendizaje colectivo muy comunes en movimientos culturales latinoamericanos de mediados del siglo XX.

En 1963 Armando Urbina inauguró el Teatro El Corral, uno de los espacios teatrales más activos de Guarenas durante aquella etapa. Paco Azcona participó como actor en varias producciones. Entre las obras más recordadas figura La Voz de Prometeo, donde interpretó los personajes Mister Iván y Juez. Estas experiencias le permitieron desarrollar conocimientos técnicos sobre actuación, dirección y organización escénica.

La actividad teatral venezolana vivía entonces una etapa de expansión institucional. Durante los años sesenta aumentó el número de agrupaciones independientes, festivales regionales y proyectos culturales impulsados por universidades y organismos públicos. Guarenas logró integrarse parcialmente a ese movimiento gracias a iniciativas locales lideradas por docentes, actores y gestores comunitarios.

La formación autodidacta de Paco Azcona se complementó con el intercambio constante entre agrupaciones teatrales de distintas regiones. Ese proceso resultó determinante para el posterior desarrollo de proyectos pedagógicos impulsados por él mismo en Guarenas. Su experiencia como inmigrante también fortaleció una visión cultural abierta a la integración comunitaria y al trabajo colectivo.


La actividad educativa y cinematográfica en Guarenas


En 1964 Paco Azcona comenzó a trabajar como bibliotecario en el Liceo Nacional Guarenas, institución actualmente identificada como Instituto de Ciclo Combinado Benito Canónico. Desde esa posición organizó la biblioteca Cecilio Acosta y promovió actividades culturales dirigidas a estudiantes de educación media.

El trabajo bibliotecario le permitió combinar gestión educativa y formación artística. Azcona organizó el grupo de teatro del liceo y posteriormente recibió nombramiento oficial como profesor de teatro por parte del Ministerio de Educación. Este reconocimiento institucional consolidó su papel como formador cultural dentro del municipio Plaza.

Durante la misma década participó en el proyecto cinematográfico impulsado por Pacairigua Films bajo la dirección del profesor Antonio Barberán. La iniciativa produjo El Estudiante, considerada una de las primeras películas de 16 milímetros filmadas en colores en Guarenas sin financiamiento oficial. Paco interpretó el papel de un profesor de liceo.

La experiencia cinematográfica reflejaba el interés creciente de sectores culturales venezolanos por desarrollar producciones independientes fuera de Caracas. Aunque muchos de estos proyectos enfrentaban limitaciones económicas y técnicas, representaban esfuerzos importantes para descentralizar la actividad audiovisual nacional.

El trabajo pedagógico de Paco Azcona mantuvo una orientación comunitaria constante. Numerosos estudiantes vinculados a sus talleres y agrupaciones continuaron posteriormente desarrollando actividades culturales en Guarenas y otras localidades mirandinas. Ese efecto multiplicador constituyó una de las características más señaladas por quienes trabajaron junto a él.


La Casa de la Cultura y la expansión cultural guarenera


El 19 de septiembre de 1969 fue fundada la Casa de la Cultura de Guarenas, institución creada con la participación de diversas figuras culturales locales como Antonio Barberán, Daniel Romero, Agustín Oropeza, Ramón Palacios, Juan José Pacheco y Antonio Castillo. Paco Azcona asumió inicialmente el cargo de secretario de actas y profesor de teatro.

La inauguración contó con la participación del Orfeón Régulo Rico, el quinteto Los Becuadros y la Estudiantina Teófilo León. Estas agrupaciones representaban parte importante de la actividad musical guarenera de finales de los años sesenta. La Casa de la Cultura funcionó frente a la Plaza Bolívar de Guarenas, en terrenos actualmente ocupados por el Centro para la Cultura y las Artes Antonio María Piñate.

En diciembre de 1970 Paco Azcona asumió la presidencia de la institución. Desde esa posición impulsó actividades relacionadas con teatro, música, danza, exposiciones y formación artística. También participó en la creación de bibliotecas municipales y estadales dentro de las instalaciones culturales.

Uno de los proyectos más recordados de esa etapa fue el Festival Cultural Infantil, evento que integraba estudiantes de distintas escuelas del distrito Plaza. El festival incluía teatro, música, danza y expresiones folclóricas, convirtiéndose en una plataforma de formación artística para niños y adolescentes guareneros. Existen registros de al menos siete ediciones realizadas durante distintos períodos.

La gestión cultural de Paco Azcona coincidió con una etapa de expansión de políticas públicas orientadas hacia la promoción artística en Venezuela. Durante los años setenta distintas instituciones oficiales y privadas incrementaron programas culturales comunitarios, especialmente en áreas relacionadas con teatro popular, música coral y formación juvenil.


La Fundación Andrés Bello y el Taller Huerena


En 1973 Francisco Azcona fue designado director del departamento de teatro del Programa de Extensión Cultural de la Fundación Andrés Bello. La decisión fue impulsada por la licenciada Yermanda González, quien evaluó distintas opciones de directores teatrales antes de seleccionar al cultor canario.

Desde esa responsabilidad Azcona dirigió actividades teatrales en el Internado Judicial de El Junquito y supervisó experiencias escénicas desarrolladas en la penitenciaría de San Juan de los Morros. Estos proyectos respondían a iniciativas culturales orientadas hacia programas de reinserción social y formación artística dentro del sistema penitenciario venezolano.

Su participación en la Fundación Andrés Bello también sirvió para proyectar agrupaciones y artistas de Guarenas en distintos escenarios nacionales. Paco promovió presentaciones del cultor Miguel Parra, el grupo Esquilo y Proyección 21, entre otras agrupaciones locales que lograron reconocimiento en distintas regiones venezolanas gracias al apoyo organizativo desarrollado desde el Programa de Extensión Cultural.

En 1981 concretó uno de sus proyectos personales más importantes mediante la creación del Taller de Arte Escénico Huerena en la terraza de su vivienda ubicada en Pueblo Arriba, Guarenas. El espacio funcionó como sala de ensayo, centro de formación y escenario para actividades teatrales y folclóricas.

El Taller Huerena se convirtió en la segunda compañía profesional del municipio Plaza con sede propia destinada a ensayos y presentaciones. Su inauguración se realizó con la obra El Pastel y la Torta, de autor anónimo, interpretada por actores como Carlos Sotillo y Yurimar López. La iniciativa atrajo a numerosos jóvenes interesados en formación escénica y actividades culturales comunitarias.

Francisco Paco Azcona desarrolló durante varias décadas una actividad permanente vinculada al teatro, la educación y la promoción cultural en Guarenas. Además de actor y director, participó como bibliotecario, gestor institucional y dramaturgo. Su obra Sueño de Amor en un Basurero no llegó a ser representada públicamente, pero evidencia su interés por la escritura teatral.

La trayectoria de Paco Azcona refleja el impacto de la inmigración canaria en procesos culturales venezolanos del siglo XX. Su trabajo contribuyó a consolidar espacios de formación artística en Guarenas y a proyectar agrupaciones locales hacia escenarios nacionales. Diversas generaciones de actores, músicos y promotores culturales del estado Miranda reconocen su influencia dentro del movimiento artístico guarenero desarrollado entre las décadas de 1960 y 1980.