Mosaico Cultural en Guatire y la danza venezolana 2024

El 24 de mayo de 2024 se realizó en la Plaza 24 de Julio de Guatire el Primer Encuentro de Danzas Culturales, actividad que reunió a oc...




El 24 de mayo de 2024 se realizó en la Plaza 24 de Julio de Guatire el Primer Encuentro de Danzas Culturales, actividad que reunió a ocho agrupaciones del municipio Zamora en un recorrido técnico y escénico por diversas manifestaciones tradicionales venezolanas. El evento fue organizado por la Dirección de Juventud de la Alcaldía del Municipio Zamora, encabezada por Ana Bustamante, en coordinación con el Instituto de Cultura Pedro Muñoz. La jornada integró danza tradicional, danza nacionalista, décimas, fulías y canto, configurando un mosaico cultural basado en prácticas verificables del patrimonio venezolano.


Contexto institucional y organización del encuentro


La Plaza 24 de Julio, ubicada en el casco central de Guatire, fue seleccionada como espacio para el encuentro debido a su capacidad para actividades comunitarias y su uso frecuente en eventos culturales municipales. El documento base señala que la plaza se transformó en un magnífico escenario donde niñas, niños y jóvenes deslumbraron al público zamorano con una variedad de piezas de baile. Esta afirmación confirma la participación intergeneracional y la orientación comunitaria del evento.

La organización estuvo a cargo de la Dirección de Juventud de la Alcaldía del Municipio Zamora, en colaboración con el Instituto de Cultura Pedro Muñoz. La presencia de autoridades como el alcalde Raziel Rodríguez, Ana Bustamante y directivos del instituto cultural evidencia el respaldo institucional y la articulación entre áreas de juventud y cultura.

El encuentro se estructuró como una muestra de danzas tradicionales y nacionalistas, con un recorrido por manifestaciones de distintas regiones del país. Esta estructura permitió presentar un panorama técnico de la diversidad cultural venezolana mediante coreografías basadas en prácticas documentadas.


Recorrido por manifestaciones tradicionales venezolanas


El evento inició con la agrupación Danzas Fundavillalta, fundada el 16 de julio de 1985 por la maestra Beninga Villalta. El documento indica que en sus inicios se conocía como Baile de las Mujeres y que en 2012, tras el fallecimiento de Villalta, se bautizó con su nombre en homenaje a esta figura local. Esta información permite contextualizar la trayectoria de la agrupación dentro del municipio Zamora.

La primera manifestación presentada fue el Velorio de Cruz de Mayo, tradición venezolana con más de 150 años de antigüedad. El documento describe que esta festividad se realiza todos los sábados de mayo y consiste en honrar a la naturaleza al inicio de la temporada de cosechas. Los altares se adornan con cruces de madera vestidas con papeles y flores, y la celebración incluye rezos, cantos y bailes acompañados de galerones y malagueñas. Esta descripción coincide con registros etnográficos sobre la práctica en estados como Miranda, Sucre y Nueva Esparta.

Posteriormente se presentó el Grupo Belegua, agrupación mirandina dedicada a la difusión de bailes tradicionales. Su participación incluyó la manifestación La Llora, baile folclórico de los Valles de Aragua que se realiza el 2 de noviembre de cada año. El documento señala que este baile consiste en danzar alrededor de una mata de cambur mientras se interpretan canciones criollas que representan situaciones particulares. La Llora incluye secuencias como La Sambainina, La Vaca, El Oso Melero y San Juan y la Magdalena. Esta manifestación ha sido promovida para su reconocimiento como patrimonio ante la Unesco.


Agrupaciones comunitarias y formación artística local


El Grupo Formando Talento, organización comunitaria ubicada en el barrio La Guaya de Guatire, presentó una muestra de danza nacionalista basada en la pieza Alma Llanera. El documento indica que el grupo fue fundado en 2018 por Yeilyn Montes y que su misión es desarrollar el talento juvenil mediante programas de formación. La selección de Alma Llanera responde a su estatus como composición emblemática desde su estreno en 1914, ampliamente interpretada por orquestas y agrupaciones venezolanas.

La agrupación Yanitza Producciones, con 18 años de trayectoria, presentó una coreografía de merengue rucaneao, estilo caraqueño surgido entre finales del siglo XIX y comienzos del XX. El documento señala que este género, también conocido como música cañonera, fue inicialmente considerado vulgar, pero posteriormente se consolidó como expresión popular. Orquestas como Los Antaños del Stadium y la agrupación dirigida por Luis Alfonso Larraín fueron fundamentales en su difusión.

El Grupo Cultural Plazarte presentó una muestra de danza nacionalista en honor a la Santísima Cruz de Mayo. Esta agrupación, establecida en 2008, desarrolla talleres de motivación, arte y danza, y su participación en el encuentro permitió integrar prácticas comunitarias con repertorios tradicionales.


Manifestaciones afrovenezolanas y caribeñas en el encuentro


La agrupación The Angel Dance presentó una muestra de tambor coreano, manifestación con raíces en Curazao y el Congo vinculada al pueblo Loango. El documento describe que esta tradición llegó a Coro a finales del siglo XVII y que inicialmente consistía en tambores acompañados de cantos en adoración a Ajé, posteriormente asociado a San Benito tras procesos de adoctrinamiento católico. La figura de Olga Camacho, conocida como Reina del Tambor, fue clave en la incorporación de letras en español en 1952.

El tambor coreano forma parte del repertorio afrovenezolano del estado Falcón y se caracteriza por su estructura rítmica y su función ritual. Su presencia en el encuentro permitió integrar manifestaciones de la región occidental dentro del mosaico cultural.

El Grupo Asodanzarte presentó una muestra inspirada en las madamas de El Callao, figuras icónicas del Carnaval de El Callao en el estado Bolívar. El documento señala que estas mujeres, originarias de las Antillas, llegaron a El Callao en el siglo XIX y se convirtieron en guardianas del calipso. Su vestimenta incluye encajes blancos, turbantes y lazos coloridos, elementos que se han mantenido como parte del patrimonio cultural de la región.


La danza nacionalista y su función en la identidad venezolana


El encuentro permitió observar la integración de danza nacionalista en diversas agrupaciones. Este género, desarrollado en Venezuela desde mediados del siglo XX, combina elementos de danza académica con repertorios tradicionales. Su función es representar símbolos culturales mediante estructuras coreográficas estilizadas.

La participación de agrupaciones como Formando Talento y Plazarte evidencia la continuidad de este género en espacios comunitarios. La selección de piezas como Alma Llanera y repertorios vinculados a la Cruz de Mayo confirma la vigencia de estas prácticas en el municipio Zamora.

La danza nacionalista funciona como herramienta pedagógica para la transmisión de valores culturales y como recurso escénico para la representación de identidades regionales. Su presencia en el encuentro permitió articular manifestaciones de distintas regiones dentro de un mismo formato.


Presencia institucional y articulación comunitaria


El documento señala que la actividad contó con la presencia del alcalde Raziel Rodríguez, Ana Bustamante y directivos del Instituto de Cultura Pedro Muñoz. Esta participación confirma el respaldo institucional y la articulación entre autoridades municipales y agrupaciones culturales.

La presencia de ocho agrupaciones evidencia la capacidad organizativa del municipio Zamora y la existencia de redes comunitarias activas en el ámbito de la danza. La diversidad de repertorios presentados demuestra la amplitud del trabajo cultural en Guatire.

El encuentro funcionó como plataforma para visibilizar procesos formativos locales, iniciativas comunitarias y prácticas tradicionales, integrando elementos de investigación cultural, pedagogía y producción escénica.


Síntesis analítica y proyección del Mosaico Cultural


El Mosaico Cultural realizado en Guatire constituye un registro verificable de la diversidad dancística venezolana y de la capacidad organizativa del municipio Zamora. La participación de agrupaciones con trayectorias distintas permitió articular un recorrido técnico por manifestaciones tradicionales, afrovenezolanas, caribeñas y nacionalistas.

El análisis del evento muestra que la actividad se sostiene en principios de gestión cultural comunitaria, formación artística y preservación del patrimonio inmaterial. La integración de repertorios regionales dentro de un mismo encuentro permite evaluar el estado actual de la danza tradicional en el municipio.

La proyección futura del Mosaico Cultural dependerá de la continuidad de estas iniciativas, la articulación entre instituciones y agrupaciones, y la capacidad de documentar y sistematizar las prácticas presentadas. Su realización en 2024 constituye un precedente para el fortalecimiento de la identidad cultural en Guatire mediante actividades verificables y técnicamente fundamentadas.